sábado, 19 de junio de 2010

Plegaria de amor transmutado

Quisieran mis voces alcanzar el rebozo bajo tu rostro
y decir lo que aún no te dijeron
poco simpático , mas pretencioso y enamorado
mientras profiero en tu silencio remoto , en mi ceguedad
revoloteando las ánimas de las cosas que destruimos
mientras me hablabas mal , y yo a ti

No me queda perdón sin hipocresía en los bolsillos
así que es tu sangre la que deberá juzgarme
mientras te niegas a mirar al hijo que insinuaste perder
fruto cínico , rojizo y pálido
a ese hijo que hiciste perder dentro de todo lo que también perdí
rodeado de las cosas que difícil te escuché murmurar
porque malas veces deseabas cantar solo
en un ritmo delgado , de frágil resonancia
en esas habitaciones vacías . pintadas por mis pinturas
y el rostro que forjaste feroz sobre mí
con las manos que golpeaste
violento en la ira , gigante en la verdad

Ya que ahora transmutas más sobre las cosas detenidas
y no palpas hacia delante , sino hacia lo malditamente conocido
lo que conociste como otra persona cualquiera
no has de sentir entre los dedos la arena que soplé para ti
y las sensaciones heladas
y ese abrazo que se perdió en brazos que no me merecieron
en ardor negro
en amor malhecho
en dondequiera quise obtener placer

No, no sentirás nada

Y , padre que poco ahora duermes
¿dirás que puedo volar otra vez?

Sino encuentro sobriedad , floto
manteniendo silencio
en el lado del mundo
que puede todavía mirar
la belleza que aprendí leyendo
lo que viendo tú me enseñaste
y soñé que siempre la podría contemplar
esa conciencia suave y perdida
que ya no encontré de nuevo
si tú no vienes cuando voy
si tú no escuchas lo que siento

Y, padre que poco ahora ves,
¿habré de volar a tu lado otra vez?

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