domingo, 22 de abril de 2012

apropiador de tiempo



Hete, El León

      vos si váis
remuévome yo
de cualquier síntoma
y lleváisme
allende la
magra conciencia
alejáis y de temple
       a la mano
del lápiz
desasiéndola
       a la mente de la obra

Hete León
del óbito del sol
    figlio y pater
y del alumbramiento de la luna
    semilla y agua


Y fue'n
las penumbras de las horas
donde dime por sabido
que robóseme el tiempo
el vasto candil
       criatura sobre criaturas
y desplegóme aquel León
     con sonrisa enorme
           sobre suelo frío
y mil labores
sin hacer

sábado, 14 de abril de 2012

venida de ÉL

En tibia hojarasca purpúrea
El voto auditor de vuestra casa
Que ni alienta ni perdona
Ni al familiar, ni a otra casta

¡Venid del trueno!
Haced del incorpóreo un ruiseñor
En el responso de antiguos deudos
En las cortinas de largas cataratas
En la fragua de metales impuros
¡Venid de la fuliginosa luz, y venid bien!


Venid dios de otros mares
A postrar negras las almas
De brutos poco bravíos
De brunas espiritualidades

So crimen del pecado
Ha de haberme el sol y el mar
Entrometido en liadas cacofonías
De aves insurrectas
De serranías secas
Y múltiples blanquecinas inquietas


Si ha de morir ahora
El postrero de mis segundos
He de ser el que gritó la parábola
Desde la naciente entraña
Hasta la última mescolanza
Y esta tibia prosa absurda

viernes, 13 de abril de 2012

evasión del ojo del vórtice


tiene
como la montaña a la nieve
un trozo de tela rojo
que serpentéale
              desde el hombro ciego
                     por la cintura
          y entre las piernas
para descansar en flecos
sobre un pie izquierdo
y el aroma de flores
                dentro y fuera de su zapato




tiene
como una calle oscura a la lluvia
una sonrisa argenta
que trázale
perfecta expresión
              bajo el rubí de sus ojos
                         oculta en la sombra
               del esbelto olfato
entre un paréntesis rojo
de bellas almohadas
y sabor a frutas


tengo
los ánimos
de un animal desalmado
           y morder esos labios 
                 fue la epifanía brutal
                      de atardeceres pasados
              y despertares futuros


En unas zapatillas sucias
          dispuse pasos entre puertos
               y plazas de colores;
siendo el frío la premisa
         de todas las reglas
          todos esos minutos
fue la espontaneidad
de una reflexión absoluta
la que díjome
tienes
entre tus dedos la arena
¿esperas la lluvia
deje caer el lodo
desde tus manos , y en ella
presente sino humedad
y otros más emociones
no vividas?

Tiene
mi inercia
            y la inconcencia subjetiva
orden de opresión
extrema para con la carne
  y evitar el génesis
  de otro rojo vórtice
  es el primigenio dogma
             y el único
  con el que la mente
  abraza el alma mía
y permite entre aromas de playa
          y líneas en el papel
evitar una cruzada
entre mi barbárica lectura del afecto
y tu inocente estar



tienes
veinte y cinco nubes grises
         rebozantes de lágrimas celestes
mas en un lago
inmerso
no hayaránme tus gritos lluviosos
ni tus truenos


tengo
una perfecta estupidez ideada

domingo, 8 de abril de 2012

tierra, aproximación desde el yo

Henos acá sobre la tierra
sobre la cosecha, en su filo asentados
sobre las luces del sol, postradas éstas
sobre las semillas, y el suelo arado


Será entonces primero
el capítulo de mi lectura
        ¿He de conocer las tierras
         si todavía no vi dónde nació el fuego?


"Luego - dijo a quien le hablé -
verás traer desde la memoria
       impregnada en la sangre de tu historia
las redes culturales que perdiéronse en el papel
cuando el monje negro les dijo
han de ésto y aquello alimentarse      ,         y de nada más"


Saber entonces bajo esa luz
           que puso el de largos cabellos sentado en la montaña
saber entonces la brisa del guerrero , supuse
como la que él sintió
siendo uno con el caballo furioso que montó

siendo uno y nada más con los otros portadores
de la justicia y el acero , del dominio del suelo.


Propuse las primeras notas de la revelación
y en cántico de brillos y velos
             nacientes de los altos Andes
                    corriendo endemoniados hasta la roja Patagonia
sugerí a los ojos cerrarse , y buscar en las estrellas lejanas
a los dioses de los primeros padres            y a sus palabras mancilladas.


Dije, enfáticamente,
ha de silenciarse a la historia originalmente

         y a los difamadores de sus desgracias
pues fue sino su negra sangre
la que en el manto de las verdades falsas
puso la premisa
del yerro original ,
del odio en la tierra

Puede entonces el hombre
luego de ver salir las cenizas
conocer el corazón del fuego
sentándose en la tierra suya
         pues a sus padres les fue donada
              por el incuestionable sol del cielo
                   y las lluvias alimentadoras del sur
                      la maravilla del mundo y toda su belleza

¡Sea entonces el sacrificio del juez!
si es la única manera de ver crecer al hijo
abrazado a las raíces verdes
despejado de la brutalidad del ladrón.


Heme conmovido
en la fruta del justo trato
       si sembré la verdad en lo arado
      la justicia nacerá de la tierra

Y todo el rojo será bello
asido al verde del paisaje
contado con letras de guerrero
bañado por el grandioso mar