No deben haber gratitudes en tus voces
ni en todas las cosas que hiciste, haces ni harás
no dirás gracias porque gracias nadie te debe
porque volviste desde muy atrás, desde donde dijeron te habían dejado rendido
resuelto, ido, vencido
y dijeron que habías asumido que ya no tenías por vida más que la vivida
Y cuando en tu reposo encuentres un vacío que tu conocimiento instantáneo pudiese no llenar
voltea tu cana cabeza y mira, y mira bien
que detrás de las cosas que molestan tu vista estamos todos nosotros
los que estuvimos, estamos y estaremos
y desde cualquier parte, lugares que conoces y que no,
con las lenguas que sabes y las que no
tendremos una gran fuente con muchas y todas las letras
que tú, transmutador, necesites para crear de nuevo las frases grandes
que grande te hicieron y grande te hacen
y de respeto te llenan, para con nosotros, para contigo mismo
Y que ni por misericordia tus pensamientos te confundan
cuando sean nuestras visitas tus recuerdos
puesto que nosotros pena no te tenemos, ni la lástima en ti vemos
sino quienes acá te estamos, te apreciamos
por todo lo que peleaste y sigues batallando
por las causas justas que tus manos en nuestras vidas tocaron
por los buenos momentos que tus ojos en nuestros momentos vieron
y por todas las cosas que en nuestras cabezas ahora vuelan perfectas
porque de tu bocas las escucharon
porque vuestra boca transmutadora es invencible, nunca franqueable
instintiva y violenta, agresiva poeta brisa
que ya nada han de dejar por esperar
sino un halo inmortal, porque inmortal mas no penoso eres
Y mientras tantos otros sigan venerando las imágenes de quienes nunca vieron
y mientras todos esos sigan diciendo que tu tiempo ya no es buen tiempo
sino tiempo perdido, que tus causas no son escusas para verte todavía despierto
pero tú sigues con los párpados bailando y sonriendo
y así de tan despierto que me tienes calculando en gramática una vida imposible de englobar
en una sola cápsula sintética, porque eres tú el que ha hecho de las cosas nuestras
las mejores cosas que jamás nadie tuvo
que jamás nadie tendrá
porque, aunque en los papeles se diga lo contrario, eres el hombre transmutador
y de esa gran casa que construimos juntos
nunca, por nadie ni nada, en silencio y quieto saldrás