domingo, 9 de octubre de 2011

carta de amor a media madrugada

"Porque de un sueño asíme, aún despierto
porque en tus ojos los míos no se pudieron cerrar

Sé de las veces
que parecí estúpido
buscándote entre todos
mirándote mientras te movías
esperando que ese lindo cuerpo
voltease por sobre las miles de miradas
que siempre se cruzan entre tú y yo
y me dijesen
en un pestañeo y una sonrisa dibujada en tus labios
que era el más idiota de todos
buscando donde nunca encontré
lo que quería
ni confuso ni evidente
sino absurdo, demente

Mas te digo, sin ánimo de volverme insolente
que el rubor de mi cara
el que se elevaba cuando tus manos recorrían esta piel
es sangre exaltada
de motivaciones nuevas
de tus ojitos sobre mí
de tu hermosa traza
de esta agradable perdición

Sintiendo el vacío venir a por mi
pudiendo deshojar el resto del tiempo
desaféctome de la ingratitud barata
de no tener lo que de ti quise
mas viniendo tus ánimos sobre el horizonte
perplejo digo que todo es justo
sino rápido me moví, paciente sólo veré
como recorres en paralelo
a mi cariño desgastado
a mi sinuosa y sombría gala de amor

Cometo el delito de cerrar el duelo
con esta tinta en este papel
ahogado, pues entre aire viciado revoloteo
viéndote lejos, y yo no siendo él"

León, benditas de la noche

viernes, 7 de octubre de 2011

tea; o vuestra métrica imaginaria

Oh diosa! serena brisa de cada mañana
que ponéis en la vida el brillo
y por vos los días están
pues por vos vívome unjido

Signado en vuestra ancha
que marca el paso dado
desvanézcome en prisa del juicio
so pena de aflicción mía
desdeñado en el trance
oh! pues si hais de brillar
brilladme frente al rostro
cuando digáis la trova de hoy

Oh! si vuestra rosa confiriese
un pétalo de frescor limpio
a este mi espíritu decaído
serían de vos todas las lunas
de cada noche nueva
traídas por el mío placer
acurrucándolas en vuestro píes
y dadas por un beso en vuestra mejilla
en un vaivén de ternuras propias
suaves, como un perfecto alba con vos en él

Ea! pues he mirado y os vi
en esa cascada donde caía vuestra pureza
desde el cielo a la tierra, aquel lienzo
y postrado en la tierra de Adán sorpréndome
asomando los ojos, y vos en cada gota de lluvia
el brillo que te pertenece, en mis furiosos ojos
zurciendo el nuevo atardecer
y heme ahí, en grande alegría
sostenido por el viento que sopláis
suspendido por vuestro hálito fresco
ido,
consumido,
entero, y presumido.

Tea, la mía diosa
pues madre del Sol sois
y sobre el fulgor que tengo reináis

jueves, 6 de octubre de 2011

mirada del hoy

Miro entre el humo, y los alientos
despídense de las bocas como gritos
encolerizados, rizadas púas guturales
como si de vísceras se hiciera la voluntad
de un caudal de sangre hirviendo
brotando raudo de los ojos
de todos y cada uno, del furioso
del vejado, del abusado

Inquiétaseme el pálido enojo
promulgando mi letra cualquier cosa
mas nunca un perdón
pues miserables nos pusieron
vistiendo de ira las avenidas
y nos mantuvieron inclinados
con el fuego fatuo de sus armas,
nunca más sumisos
nunca más despojados

Fácil el recibir la voz
de lenguas azulosas y podridas
declamando en la actitud del guerrero
la desgracia del hombre degenerado.
Pues en su libro no se encuentra
la declaración del hombre nuevo
de voluntades desconocidas
sino una pérfida desalmada codicia
envolviendo la intolerancia con justicia
el crimen con economía demencial
la saturación con ayuda barata
el maltrato con hidalguía

Tu bienestar radica en los huevos de un mono
al que domaste los años de una juventud
al que carcomiste la conciencia y el juego
al que despreciaste, mas le diste limosna
-ese simio que ahora te adora-
pues siente en sus venas tu sangre
mono que mira sus ojos reflejados en los tuyos
pero los tienes de serpiente;
morderás a tus ratas cuando lo necesites
beberás de su sudor desgraciado
y harás fuego de sus huesos
cuando tu estómago viciado quieras hinchar

La revolución se te escapo
viste que te empezaron a escupir fuego
ni detener nada ahora puedes
ni creerte arriba, pues te bajan luego

Perdiéronse las razones justas de las personas que pusieron fe en tus brazos, y te asiste a esa inocente tontería. De ella pudiste conjugar la fechoría del día, premeditando en tus discursos el obrar que maquinaste las decadas pasadas; pues tu halo se hizo putrefacto en el aliento de tiranías anteriores, y eres vástago del delito aunque digas que no.
Te marchaste de cada población cuando viste el llanto, y recién habías llegado cuando divisabas un voto en cada sonrisa. Dejaste al pobre seco luego que le diste la mano, e hiciste colgar en su muralla la mentira de una caminata nueva, esa en donde te siguieron y llegaron a nada; chocaron en el ambiente miserable de siempre, y tú sobre la trinchera, riendo con tu barriga gorda y los bolsillos rebosantes.

Veo entre el humo de mañana
cerrando los ojos y apretando los puños;
obsérvase el fuego sobre tus coronas
y un infierno en la calle, acostado bajo los pies de la gente
procurando la aparición de tu alfa y tu omega
mas sólo verás caer
la justicia de cada furioso
escrita en poesía bajo las suelas de sus zapatos