“Quien comprenda que la vida es una gris muralla y que todos nosotros tenemos las manos manchadas con colores, vivirá y vivirá bien”. “Cuando por pan se violenta, se conocen a los famélicos cobardes. Las heridas sanan, una continuidad conformista corroe para siempre”.
lunes, 21 de noviembre de 2011
de verte cerca
como cielos reflejados en el mar
como mares en el universo
como infinitos tiempos
Cerrando los ojos y sintiendo el aire
entrando por la boca que besaste
así acércote
y te asgo sin tenerte
Mirando con la cabeza inclinada
las estrellas con las que te dibujé de noche
así te acerco
y ásgote sin tenerte
Buscando entre mis dedos
el aroma de tu cuello cubierto
así acércote
y te asgo sin tenerte
Mirando el horizonte
la vista en la línea perfecta del cielo con el mar
así te acerco
y ásgote sin tenerte
Dejando descansar el fuego de la razón
y del alma impulsando una quietud hermosa
así acércote a mi espíritu desesperado
y te asgo entre lo etéreo de los cuerpos , sin tenerte
Millones de palabras conjugan verdades como ésta
mas no quiero infinitas palabras de verborrea animal
zurciendo como un oso un telar
erigiendo como un lobo un hogar
martes, 8 de noviembre de 2011
venida de nuevo alba
soplando con los ojos cerrados
en mi espalda el dibujo del tiempo muerto
en los brazos el frío del pasado
Mas heme acá cantando
heme acá dichoso y en colores
dichoso pues feliz me guardo
dichoso pues todo es menos amargo
Y he de ver venir al León
de entre nubes el gran hombre
saliendo de los brazos que regaló mi vida
erguido en la voluntad del hierro y el suelo
Pues de la tierra que rugía
viene emergiendo el Sol Hombre
que tiénese por fuerte el alma
y grande pasión por el grande rumbo
Entonces yérgome en la espera
de todo y de nada
del fuego al amanecer del día
de la muerte en el ocaso de la noche
sábado, 5 de noviembre de 2011
maldita bendición
maldito el agua que guarda al pez
Malditas las brisas que no me movieron
maldito el viento ajeno
malditas tus manos cuando no me tocaron
malditos tus ojos cuando no me miraron
Bendita tú
malditas todas y cada una de las otras mujeres
De improviso vienes
y áseste a mis brazos
maldita la luna que se fue
maldito el día que comenzó a empujar
lo bendito que pudo ser
tu juego en mi juego
mis manos en tus dedos
Maldita la palabra que digo
pues no la susurro en tus labios
maldito el gesto de mis manos
pues no es un roce en las tuyas
Bendita otra hora que muere
bendito el tiempo que no se detiene
domingo, 9 de octubre de 2011
carta de amor a media madrugada
de tus ojitos sobre mí
de tu hermosa traza
de esta agradable perdición
Sintiendo el vacío venir a por mi
pudiendo deshojar el resto del tiempo
desaféctome de la ingratitud barata
de no tener lo que de ti quise
mas viniendo tus ánimos sobre el horizonte
perplejo digo que todo es justo
sino rápido me moví, paciente sólo veré
como recorres en paralelo
a mi cariño desgastado
a mi sinuosa y sombría gala de amor
Cometo el delito de cerrar el duelo
con esta tinta en este papel
ahogado, pues entre aire viciado revoloteo
viéndote lejos, y yo no siendo él"
viernes, 7 de octubre de 2011
tea; o vuestra métrica imaginaria
que ponéis en la vida el brillo
y por vos los días están
pues por vos vívome unjido
Signado en vuestra ancha
que marca el paso dado
desvanézcome en prisa del juicio
so pena de aflicción mía
desdeñado en el trance
oh! pues si hais de brillar
brilladme frente al rostro
cuando digáis la trova de hoy
Oh! si vuestra rosa confiriese
un pétalo de frescor limpio
a este mi espíritu decaído
serían de vos todas las lunas
de cada noche nueva
traídas por el mío placer
acurrucándolas en vuestro píes
y dadas por un beso en vuestra mejilla
en un vaivén de ternuras propias
suaves, como un perfecto alba con vos en él
Ea! pues he mirado y os vi
en esa cascada donde caía vuestra pureza
desde el cielo a la tierra, aquel lienzo
y postrado en la tierra de Adán sorpréndome
asomando los ojos, y vos en cada gota de lluvia
el brillo que te pertenece, en mis furiosos ojos
zurciendo el nuevo atardecer
y heme ahí, en grande alegría
sostenido por el viento que sopláis
suspendido por vuestro hálito fresco
ido,
consumido,
entero, y presumido.
Tea, la mía diosa
pues madre del Sol sois
y sobre el fulgor que tengo reináis
jueves, 6 de octubre de 2011
mirada del hoy
despídense de las bocas como gritos
encolerizados, rizadas púas guturales
como si de vísceras se hiciera la voluntad
de un caudal de sangre hirviendo
brotando raudo de los ojos
de todos y cada uno, del furioso
del vejado, del abusado
Inquiétaseme el pálido enojo
promulgando mi letra cualquier cosa
mas nunca un perdón
pues miserables nos pusieron
vistiendo de ira las avenidas
y nos mantuvieron inclinados
con el fuego fatuo de sus armas,
nunca más sumisos
nunca más despojados
Fácil el recibir la voz
de lenguas azulosas y podridas
declamando en la actitud del guerrero
la desgracia del hombre degenerado.
Pues en su libro no se encuentra
la declaración del hombre nuevo
de voluntades desconocidas
sino una pérfida desalmada codicia
envolviendo la intolerancia con justicia
el crimen con economía demencial
la saturación con ayuda barata
el maltrato con hidalguía
Tu bienestar radica en los huevos de un mono
al que domaste los años de una juventud
al que carcomiste la conciencia y el juego
al que despreciaste, mas le diste limosna
-ese simio que ahora te adora-
pues siente en sus venas tu sangre
mono que mira sus ojos reflejados en los tuyos
pero los tienes de serpiente;
morderás a tus ratas cuando lo necesites
beberás de su sudor desgraciado
y harás fuego de sus huesos
cuando tu estómago viciado quieras hinchar
La revolución se te escapo
viste que te empezaron a escupir fuego
ni detener nada ahora puedes
ni creerte arriba, pues te bajan luego
Perdiéronse las razones justas de las personas que pusieron fe en tus brazos, y te asiste a esa inocente tontería. De ella pudiste conjugar la fechoría del día, premeditando en tus discursos el obrar que maquinaste las decadas pasadas; pues tu halo se hizo putrefacto en el aliento de tiranías anteriores, y eres vástago del delito aunque digas que no.
Te marchaste de cada población cuando viste el llanto, y recién habías llegado cuando divisabas un voto en cada sonrisa. Dejaste al pobre seco luego que le diste la mano, e hiciste colgar en su muralla la mentira de una caminata nueva, esa en donde te siguieron y llegaron a nada; chocaron en el ambiente miserable de siempre, y tú sobre la trinchera, riendo con tu barriga gorda y los bolsillos rebosantes.
Veo entre el humo de mañana
cerrando los ojos y apretando los puños;
obsérvase el fuego sobre tus coronas
y un infierno en la calle, acostado bajo los pies de la gente
procurando la aparición de tu alfa y tu omega
mas sólo verás caer
la justicia de cada furioso
escrita en poesía bajo las suelas de sus zapatos
domingo, 28 de agosto de 2011
tu luz es perpetua (parte 2)
Los que escribiéronse en frases inteligentes
Libro y vida, letras y sol
Alba resaltadora de vuestra mirada
Pues vos pusiste la mirada
Y regaláronte la sabiduría
martes, 23 de agosto de 2011
primer animal
Y en tratar de oír lo que dijeron perdióse la voz del mundo; porque todos quisieron hablar mucho; entonces después terminaron con sus palabras sobre gritos, y luego no querían escuchar. Y cayeron las hojas de 14000 árboles, pues de los gritos nació el gran viento, el viento virulento que botaba y mataba; luego cayeron todos los otros árboles, presentando sus raíces hacia arriba, mirando al cielo ahora oscuro. Y todos querían seguir hablando, pero aún no escuchar.
Se abrió la corteza del cielo, mostrando la cara del primer animal. Fue ahí cuando todos callaron por primera vez. Barba cana bajo gruesa boca, una línea perfectamente dibujada trazaba el límite entre su rostro y la luz; dos grandes bestias cubrían sus ojos desde arriba, sostenidas cada una con 24 fuertes lienzas del también cano pelo. Largas sendas vacilaban, cayendo gruesas en las mejillas. El primer animal no movía su nariz, pues de dos muecas podía desaparecer el todo, con la primera mostrando el camino y con la segunda tan rápida que nada nadie alcanzaba a pensar. Todo quedaba en cero después de sus muecas. Sus ojos nunca nadie los vio, pues las bestias celosas rugían cuando se intentó disuadir la mirada del primero. Quiso el que recitóme las palabras que yo dijera de él nada más. Nada más del primer animal digo.
Y los que callaron también miraron; y vieron desde ahí la rabia de la gran madre. Y salieron de donde estaban refugiados: escondidos dijeron las bestias, ocultos tras las piedras, pues ni miraban cuando gritaban, ni vieron el viento que crearon. No conocían los ojos del otro, decían las dos bestias. “Sois los cobardes originales, de la mentira hijos. Os digo que ya no dirán más”. Palabras de las bestias que imponía el ruido ronco de sus 100 bocas; palabras que eran labradas sobre gruesa roca, una por golpe de cada una de las cientos de colas de metal que salían flameantes desde el último rasgo del lomo.
Y el primer animal habló, y dijo: “Es porque gigante me presento que callan todos, ni silente ni pequeña sería mi forma, pues sus hálitos ya la razón no pudo intimidar. Y de su gnosis no quedó más que la del viento virulento que soplaron en sus gritos, y de todas las cosas que dijeron ocultos nada se escucho. Ninguno escucho al otro. Y porque cano me mostré ahora me escucharán.”
El incipiente sabio animal habló y dictábame las verdades sin titubear, haciendo todo a la vez, y destruyendo todas las mentiras que viraban cara abajo dentro del vórtice que dejaba el viento virulento. Todo podía hacer porque poderoso fue, y por ser primer animal vigoroso todos tuvieron que escuchar.
Y la última epifanía resolutiva me recogió, y poner en clara palabra los hechos díjome el grande: se dejó gritar para que todos se supieran histéricos en sus almas, y así se promulgara entre los unos y los otros los errores de ellos mismos. Esperóse al viento rancio, pues con la purificación del aire se comienza la primigenia gran revolución. Aparecióse gigante y violento y cano porque sólo así escucharían los hijos del dogma vicioso, de la marca de la “vida vendida”. Mostróse con las garras de las bestias delante, prometiendo zarpazos de fuego, pues la esencia corrompida de ellos ya no escuchaba ninguna razón. Su substancia espiritual estuvo podrida y verla morir sólo se pudo hacer. Y gritó las verdades el animal sólo en el silencio después del fuego, después del llanto, después de la grandiosa desgracia de los infelices. Nunca más nadie se ocultaría de nuevo tras las rocas.
Somos ahora el primer animal. Que no se tiemble al intentar rugir; pongamos fuerza para que el golpe sea el más fuerte posible. No caer, ya callarán.
domingo, 31 de julio de 2011
risa mía, lágrima tuya
sábado, 23 de julio de 2011
tu luz es perpetua (parte 1)
domingo, 3 de julio de 2011
León de Sol
viernes, 3 de junio de 2011
eterna altura
jueves, 28 de abril de 2011
los juegos
lunes, 25 de abril de 2011
linda muchacha en lo oscuro
Sin velar por lo que no pasó
Aún , pues si no estás , no te siento
Entonces , trepa por estos mis brazos
Que no se te quede el aire abajo
Respira profundo
Pues tan alto como hondos son mis remos
Fuertes hierros , de tu esencia forjados
De lenta escritura , mas delicada
Tierna , amorosa , gozosa
Que de encanto todo rodea
En mí
Y en el círculo que rodea mis ojos ,
Que si tú no estás ,
No ven ,
Pues si me bajo del carro
De este cruel corcel
Es porque tú me tomas de la mano
Y de esas escaleras haces tu camino
Y tus pies
Descienden , entonces los míos
También
Confusa dama
Sólo porque grande es también tu espalda
Y en ella puedo apoyarme
Te espero
Sentado en esa butaca oscura
Con los brazos tras el último tablón
Con un cigarro entre los dedos y la boca
Silente
Pues , creo , si grito , te muevo
Te muevo lejos
Y lejos no te quiero
Y porque entre tu mirada y la mía
Hay una bisagra
Es que me quedo
El tiempo que crea la sangre
Sea no eterno
Pues cansado no quiero
Que se quede lo que a fuego esculpí
Torcido , pero al placer paralelo
Al lado de algo bueno
A tu lado , sereno
Por otro gracioso día
Uno nuevo.
martes, 5 de abril de 2011
nueva siembra
viernes, 11 de febrero de 2011
mujer de soles
Maravillaba a la noche desde lejos, tomada del brazo del astro rey; asombraba a aquellos que paseaban bajo la oscuridad de su lejana mirada, y de sus luces bellas, las más bellas.
Y sucedió una vez que esa bella estrella me vio. Y sus largos ojos me cegaron, y la amé.
Puso en aquel tiempo el universo sus manos en ella, sopló fuerte sobre su espalda y creó así a una mujer. Y me la regaló.
Levanta el alma que tan graciosa siempre traes
Ágil, pues livianos tus dedos fueron
Sino cuando recorríanme juguetones
Sino cuando asían sin fuerza a los míos
Y del viento arrancando de tus hombros
De tu sabiduría nostálgica, y de las flores
Que de colores tiñeron tus oscuros ojos
Pues para ver lo que nunca vi me tomaron
Y desde esa montaña, la más alta
La que de un salto alcanzamos juntos
Prometimos que para siempre es poco
Y que aunque solos nada hay
Juntos haremos todo
Su cuerpo fue entonces de muchos colores que yo conocía, y que también amé. Y sus manos fueron las más bellas, porque a mis manos siempre tocaban; y sus ojos fueron los más intensos, porque a mis ojos cuidaban; y sus labios, sus ahora rojos labios, fueron perfectos, los más bonitos, porque graciosamente esbozando una sonrisa los míos buscaban. Y entre tanto su boca escribía en mi corazón lo más hermoso que jamás escuchó nadie, y que jamás nadie otra vez escuchará.
Y la luna vez alguna envidia por ti gruñó
Mientras me mirabas paciente en mi quietud humana
Y sembraste esa llama
Que ahora en mi corazón es eterno fuego
Luz que ya nunca se apaga
Bailaba alrededor de mi horizonte, y me abrazaba, a veces, para no perder por culpa de nada nuestra cercanía con el sol.
martes, 1 de febrero de 2011
métrica desempolvada
Porque los mártires escritos, los retazos en este estivo olvidados, el papel escondido; porque todos los restos de lo que aún reside incluso malherido y abandonado, dejado en líneas siniestras en la red, desantendido pues cayó todo su peso atolondrado cuando tú encontraste en mi boca lo que te escribí, todo, y me lo quitaste con besos; porque todo esto ya recitado y explicado aún ronronea casi silencioso entre nuestros cuerpos, y por eso en mis dedos ahora bacila tu nombre tan ebrio de regocijo como mis palabras más fuertementente pronunciadas. Y, pues, me embarga ahora tanto como me apasiona la métrica remota mas no olvidada. Y estás tú en sus líneas y entrelíneas.
Siendo esclavo de todo placer
No se entrevé otro motivo generoso
Que planee más allá del vaivén de los dedos
Moralejas de otras pasiones
Ya no siendo las que emergen furibundas
De mi cuerpo cuando al tuyo atrapa
Y descalzo el sueño que de pronto suave se desliza por los ojos cerrados
Camina lento en ese tapiz
En ese desvelo cínico del juego nuestro
De la indolencia medular en todos nuestros cuerpos
De la arrogante mirada
Que procura el deseo no se desvanezcan
Mas sin tanto ánimo
Pues en tus brazos dejó tatuado nuestro tiempo
Que cada instante donde mis ojos te cacen
Y te conviertas en mi horizonte
No importa la impertinencia de todo lo demás
Porque será silencio perfecto
Ese momento entre tu risa y la mía
Esa locura cuando cierras tus ojos
Y te sigo viendo hermosa
Aunque también se cierren los míos