Maldito el pez en el agua
maldito el agua que guarda al pez
Malditas las brisas que no me movieron
maldito el viento ajeno
malditas tus manos cuando no me tocaron
malditos tus ojos cuando no me miraron
Bendita tú
malditas todas y cada una de las otras mujeres
De improviso vienes
y áseste a mis brazos
maldita la luna que se fue
maldito el día que comenzó a empujar
lo bendito que pudo ser
tu juego en mi juego
mis manos en tus dedos
Maldita la palabra que digo
pues no la susurro en tus labios
maldito el gesto de mis manos
pues no es un roce en las tuyas
Bendita otra hora que muere
bendito el tiempo que no se detiene
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