martes, 26 de mayo de 2009

gomero post mortem

¡Ay del recuerdo de los muertos inquietos!
¡Ay de su manoseo melancólico!
¡Ay de ellos y su intranquilo silencio!

Sírvase uno de la memoria
Del que mucho dijo e hizo
Para impactar el ego

El pecho inflado

Con vientos fatuos y barato respeto

¡Ay de las tumbas y las pisadas
Que tatúanles el lomo, pisadas torpes!
¡Ay de la muerte como vil adorno!
¡Ay de quién quiera descansar!
Mas le retumban los oídos
Por quienes hacen ruido sobre su tumba
Susurrando la vida que él ya vivió

jueves, 21 de mayo de 2009

Madrid

A no conocer las calles con ese golpe
Mas nada, tan sólo emancipar los deseos de estar unos momentos
Oliendo lo que con estas letras se ha cosido
En Madrid.

Tropiézanse los dedos en los otros dedos
Resumiendo las frases lentas y torpes del sueño irritable
Que embarga en mis noches, ácidas noches
En cualquier parte, no en Madrid.

Un anfiteatro perfecto
Hermozo desencierro
Los abiertos ladrillos de murallas gigantes
En Madrid.

¡¿Qué corre por sobre mi espalda?!
Que nada trae ni nada lleva, muda indecencia tan desatendida
Sucumben las necias palabras que he escupido
En un lugar dormido, no en Madrid.

Han de llamar los cielos a las aves rojas
Al último rebaño de bestias voladoras
A mi padre en el cielo, a mi y a mi inmaculada burdez
A juntarse en el nuevo mecánico apocalipsis
En Madrid.

¿Dónde viene que no se lamenta?
Tan rápido, la muerte
¿De quién la muerte loca y espontánea
Espera poder robar el alma?
¡Por favor, a mí cuando quiera!
No se esmere la muerte en coger mi nombre en su lista
Y tachar la vida que he vivido
Si salvo hasta mi próximo sigilo
A Madrid.

Cuencas rotas
En la anunciada destilación de todos mis hechos
¡Qué inhumen mis huesos alombrizados!
En Madrid.

Madrid en la cima del volcán
En el viento norte que cubre mi erial
En la noche pálida
Madrid en las nubes bajo el sol
Madrid en mis promesas
En mi promiscuidad olvidada
En mi andropausia anticipada
Madrid en otro lugar
Mas siempre lejano
Mas no acá.

Y eso golpea mis ojos
Y me hace llorar son poder controlar
Nada.

La Mañana Siguiente

La caída de entre los dedos que siempre se quiso evitar
Condenándose la vida
Revolcándose el halo, sudando el pudor
En un rito fálico y deshinibidor

En la pausa de una locura etílica
Fría fiebre de madrugada
Suave y estéril, de nocturna descendencia su saludo
Que hiere inconciente la piel
El roze de una caricia melancólica y despistada
Perdida por tosca ausencia entre vasos y carcajadas
La soledad desaventurada
Del borracho ciego y malobrado
El paso después del vidriado ocaso
Embustero, mentiroso aliento
Fatal grito de placer que nerva el cuerpo
En la sacudida de todos los miembros
Y la comunión de sátiras y malas jugadas

En esta, la fiesta de la carne
Somos todos destruidos en el escenario

Y yo acá perplejo
Ausento pero estando, visto y desapercibido
Loco en la locura famélica
Presuroso en el vaivén de todos los cansados
Apresado, apretado en las murallas
Licor y carne, destrucción y fraude
Un trágico suceso de siempre acabar

El escenario de la danza de las palabras aleatorias

toma 1



¡Perdóname ruiseñor por este altercado!

Improvisando lo que se escribió
En el triste viento del fondo del silencio.

Y se acercan a las cornizas
Palabreandro rápido las aves
En sus bordes lujuriosos
En el filo de tus ojos rojos

Vienen y van los lagartos
En el tren de mediodía
Apagado el sol en ese frente helado
Susurrando los árboles
La muerte deshecha de vuestra brisa
¡Señores, es la comuníón de la poética fiesta!

Caminando lo indesterrable las viejas
Bajo zapatos de piel virgen
Al ritmo de la Santa madre de Sol
En un aullido apagado, ¡a mansalva!

Y en la manquedad de los rotos uniformes
Yo y mis raíces empastelamos un “¡hasta luego!”

No se escucha sangre desde el otro lado

Sen Fermando

Sen Fermando

So la tierra, en el halo corrompido luego de las tantas batallas
Después de las guerras los cuerpos, y de las tripas, su fuelgo

So el agua, en el hatillo de lo agresivo y disonante, las leguas de sangre
Encontrase el socavón de los pechos adoloridos
. De los bastardos incautos de la infamia

So el fango, en las lomas de lo podrido, en lo cadaveroso envilecido
. Perdido, iracundo y descomprendido
Por entender asumido, entre los libros ya desvanecido
Rodeado de fronteras cuadradas, de las minas su desposesión
. La extremaunción de lo poco concebido

En el vientre etéreo de un mundo ensimismado y distraído
He el lugar donde los pies han de apelmazarse por eones
He la trágica escena de las cruces alomadas
. Las toscas butacas de vidas autópsidas y atornilladas
He donde los ilusos dedos piérdense en los pastos amarillos
. En los caminos que a nada han de llevar
. Ni a ninguna parte sus levas, ni sus persianas de asfalto
He ahí, la gloriosa tarbea engaitada de esta epifanía sollozante
“Son las tantas perdidas de la noche
Y no hay, señores, donde ni para echarse a morir
Ni de luces, maeses, donde asirse.
Se han desvanecido las sonrisas
Y el frío estival
. Y el otro
Han malherido las proezas por lucir
Lo que la tierra amorosa nos ha regalado
Y lo que el sol
. So la auscultación celosa de la luna
Con sus dádivas y violencia nada temblorosa
Y con sus dones de fuego eterno
Sonrojado de placer, nos ha engalanado.”

He acá las últimas leguas de mi travesía infantil
Empotrado inútil entre los ojos de padres torpes
De manos temblorosas hecho mancebo lacerado
. Entre telas arrugadas y destejidas
Nunca en una sonrisa conjugado un punto
Que haya detenido el llanto que me sosegaba
Atormentaba, en una ventana mojada lucía
El velo enorme de la grisacea sociedad circundante
De esta la ciudad de los muertos distantes

He acá, desprotegido por mí ahora, este pueblo

Y que mis frases se hagan de oídos rotos
So que mis violentas letras a los sables remeden
So que estas flameantes palabras a las cuencas relumbren
. De la oscuridad diurna de mis compatriotas
Y del vacío haga escapar
A todo lo que por ningún albedrío por ahí quedó

He en esta tierra albar
Nauceabunda por lluvias de contaminación y conformidad
Blanca desde su principio
Y hasta su soledad absoluta, inminente soledad
Blanca, fome e incapaz
A los que salir quisimos
. Lejos
Volviendo magullados y prestos, sólo para rescatar
A los guerreros desconocidos y sus curanderas divinas
A los vástagos recogidos y a las luminarias bellas
A mi hermano y a mi altar
Y a todo libro con polvo desprotegido en un rincón
Desahuciado, dejado por los torpes carcamales de las casas cuadradas
De los edificos en ángulo erguidos
Y que de las personas en trajes de compra y venta
Quiera escapar.

So este campo infértil y letárgico
Aletífico y dormilón entre sus ríos y cerros
Quédese tan sólo acompañado desde ahora
Por sus tantas historias de caudillos y sangre
Y por sus rectas y muertas avenidas
Que ya ha nadie han de poder asir nunca más

jueves, 14 de mayo de 2009

inconector

Una cama ajena sobre la acera
frente a mis ojos acostada lana de animal inmortal
en un trozo de cerámica lustrada
todo trazado en hilos de colores
estrujado cansado de cansar todo el tiempo
mis pasos recostados
escuadrones tímidos y adormilados
en la acera
en la pendiente insolente
bajo la cama ajena y demente.
El sol rasgando el horizonte
fuego del fuelgo de mi fuego
de mis paseos infinitos
en la última estela del alba
pensando lúcido los primeros retazos del anochecer del día
del pensamiento en flamas del padre en el cielo
sólo de día padre del cielo
madre de la noche la luna
cubriendo el otro resto del horizonte
lo no rasgado
eso en donde duermo
en el hielo del viento
bajo mi mirada perdida olvidada
en el horizonte
del focus
del fuelgo presuroso
del viento rojo
de las ramas del árbol en el cielo
las mechas a encender por los raptores
de todo lo que alguna vez estuvo
cuando ya nada se presumía olvidado
y moría
lo que yo concebía
bajo la sabia inspección onerosa del sol
y la espléndida escondida luz de mi luna
en la muerte del día por el fuego
y por el hielo el génesis de mi noche perfecta.
En puro estado de éxtasis
me embarga el inconector así me dibujo
el estar del ahora de mis lamentos
y mi caminar
sobre la cama ajena
y el aliento del sol en mi vida
y la muerte protegida en la noche
de mi luna.

viernes, 8 de mayo de 2009

m. rodriguez con españa

pronunciado ético
camino caminado y retórico
temas resueltos
y souvenires revueltos
todo esto
y mucho más!
a la vuelta de la esquina
en m. rodriguez con españa.
la rampla danzante
piano intrigante
cuerdas troncales
gallinaceas elegantes
todo esto
y mucho más!
acá
en m. rodriguez con españa.