viernes, 26 de marzo de 2010

el niño del sol, primera parte

"Tú, porque fuiste grande entre los pequeños
y porque, más mientras mantenías tus ojos cerrados,
fuiste más grande que los padres de tus hermanos
y creciste inmenso entre dantescas caravanas de decadencia,
y no te asiste ni de sus migajas ni de sus consuelos,
porque ni de pequeñeces te hiciste visto
sino de las grandezas que te sabías dueño, te aferraste
mas no apurados tus brazos las abrazaban
mas no apurados tus pies corrieron a ellas.

Porque eres tú el niño del sol
quien tal profeta gigante te asomaste delante de muchas vistas
y muchas de esas vistas cegaste
mas no la mía, que soy tu relator, tu descriptor,
mas no la que sinuoso murmuraste perduraría
mientras perdurarías tú
infinito, como el sol.

Y cuando las bestias de los dioses y los demonios colisionen
tal cargas indomables, tal sueltas fuerzas,
mas descontrol de peleas que se piensan demoledoras,
pero tú, en frente de ellas abriendo paso, perfecto,
saldrás al campo de batalla con una sonrisa
dibujada en esa albo rostro calado
por un par de ojos hermosos, de azules cristales mágicos,
dibujada en esa piel pálida
por vuestro pelo de sol, por vuestro brillo,
saldrás por sobre tus pasos intactos, por tu camino incólume,
por tus hábitos cínicos, por la bella arrogancia brotando de todo tu cuerpo,
y vendrás con nosotros para renegar el fin de los tiempos
mientras mueran los que quisieron entre sus rezos ser ultimados
¡quienes más que los que dijeron al hombre su fin!
¡quienes más que los que celebrarán el apocalipsis!
¡quienes más que los hijos perdidos de los dioses enterrados,
por vuestra fuerza enterrados, perdidos y humillados!
quien sino tú saldrá frente a todos nosotros
a birlar la emotividad hipócrita
y las nauseas en nuestras cabezas atrapadas.

Porque eres tú el niño del sol
y entre mis manos tu vida a quedado
y que bajo mis ojos tus ojos aún tratan de ver lo que predigo
mas te sabes fuente de todo este espectáculo
y te sé magnífico, caminante intacto.

Y mientras aún tus carnes puedan perecer entre las de ellos
seré tu guardián infranqueable, en tus sueños permitido,
asumido como quien debe salvar al salvador,
a usted, niño del sol.

..."

León







jueves, 25 de marzo de 2010

la jaiba y su encuentro con las gaviotas

"Suave corte bajo las escamas
y las llagas resistiendo
entre oxigeno muerto y sal
mas no hay amigos cerca
ni agua de mar , sólo una postal
de una comida de gaviotas
de una cáscara rota
y de unas pinzas por destrozar

Esta es la historia macabra
de la muerte de la jaiba

Cuando no hay preocupación
por parte del artista pasajero
y el lápiz del que poco dibuja
no se torna triste por tal escena
la jaiba llora en el cemento
y no concibe tal des-esmero

Y la jaiba quiere correr
mas no tiene ya patitas que la puedan socorrer

Y las otras muchas aves miran
como el festín se vuelve ajeno
y que un nuevo revoloteo sólo les queda
para despreciar envidiosas la carne de la otra
y retornar el enojo
al depredador primitivo y terco
que poco piensa en otros consentimientos
sino es el suyo picando fuerte
sino es el suyo sobre la sangre

Y la jaiba se vuelve pedacitos
y la jaiba ya ni recuerda que era jaiba

¡Mueran ustedes los exoesqueletizados!
miren que yo tan sólo deseo
ser el que vea pasar al pelícano
y rayar mi hoja con su volar"

martes, 23 de marzo de 2010

tal en el mar son mis paseos



“Lentas odiseas arrítmicas
Duras velas sobre el viento
Y las manos mías cansadas
Apoyadas en un muerto juego de cuerdas

Y saltando bajo sus alas
De las aguas aparecen gruesos ángeles

¡Canalla mareo malvenido!
Que entre tus vueltas tómasme
Y entre tus descansos menguantes
Sueltas las cadenas que sujétanme
Por debajo del pecho dañado
De las vísceras , del espanto
Y entre estas dañadas costillas
Se cuela el malestar , el mar

Cruel meneo en mis pies
¿Porqué de cristales mis manos quisieron
Hacer sus escudos? Torpe conciliación
De tiempos sobrios y luminosos
Con las de antes oscuras leguas
En la senda de una embriaguez ineludible
Suave treta de descansos sucios
En un sueño agrio refugiadas

Y volviendo entre mis labios , la merma
Y regresando de las aguas , la mala yerba

Impía cólera
Automática redención
Un vaso mojado
Sereno
El minuto tras mis pasos
Y los tiempos perdidos
Que nunca se supieron consumados
Ni bienvenidos
Rápida defunción
Del alma
Y una muerte cercana
A la acera , enfrente
De mis ojos dormidos
De mis labios cansados
De mis manos mutiladas
De mi éxtasis traicionado

Juraron mis palabras vuestra alegría , vida
Pero no hay más sino instinto en mis risas
No hay otro sino placer en mis venas

Y tus pasos ya nos los veo
Pues mis ojos ciegos
Ahora de negro tiñen sus descansos
Y de alcohol adornan sus regazos

Patética vuelta
En mi espalda el dolor
En mis pasos , el mareo
Y entre tus oídos , rencor”


León, madrugada estival


viernes, 19 de marzo de 2010

fe, y el yerro de tu confusión




Quien entre tus voces no estuvo
Nada puede esbozar desde tus verdades
Ni desde tus mentiras

Quien entre tus latidos no se detuvo
Nada puede conocer desde tus llantos
Ni desde tus alegrías

Y quien no me vio destejiendo tus emociones
Nada puede decirte de las mías
Ni de las que blasfemo
Ni de las que de asir dejé

Vida , que en tus manos no quepa mal palabra
De mal boca dicha
Que ni verdades trae consigo
Ni un comienzo , sino sólo tropiezos

De causas que quien no conoce
Nada puede comprometer entre sus letras
Cuando me tientas a negar que miento
Cuando tratas de suplir ese tormento

Pero te juro , no hay falacia en mis dedos
Cuando por tela sofocan tu piel
Y en tus ojos cerrados se refleja
La falsa simpatía que me has de creer
Soy el dueño , mas mal te inspiras
Mas errada tu cabeza desciende
Y me piensas arrancado de lo que te dije
Remoto a lo que en tus labios prometí

Mas , dama incrédula
Por cuanto mis venas hínchense
Mientras tu sangre roce su devenir
Las mentiras que te dicen dije
No serán para nosotros otra jerga
Que la lengua de infames roedores
Buscando saciar su hambre con tu desentonar
Con tu decaída , con tu triste estar
Con vuestra confusión que lloras
Con vuestro desaliento , con vuestra pena

Son esos quienes te juraron
Sentir tus felicidades como propias
Y por amistad te vendieron un quimérico compromiso
De tóxico actuar , de putrefactos alientos
Que de sus muertas bocas nada dicen bueno
Sino son las mentiras que ases como verdades
Sino son las brutalidades que gimen hago
Sino son los motivos de tu recelo en mis manos

Pero te juro , no hay farsas en mi boca
Cuando por fresco manjar se abalanza por la vuestra
Y en tus brazos secos se manifiesta
El falso amor que has de suponer
Soy el dueño , mas mal te emocionas
Mas deshecho tu cuerpo se aleja
Y me crees remoto a lo que murmuro
Ajeno a lo que en nuestro placer juré

Mas créeme esta vez
Que no serán muchas más las otras
En las que tus piernas destilen sobre las mías
Si no estás en armonía con mis melodías
Y tu voz vuelva a pronunciar
Las canciones que dije ya calláronse
Los amores que grité ya desvaneciéronse
Las vidas que ya dejé de visitar

Eres tú ahora entre mis risas y lamentos
Tus caricias frenéticas en travesía con las mías
Eres la que debo de esas atrocidades tomar
Y sacar fuerte , a sus ojos viciados escondida
Mientras duerman bajo hipócritas sueños
Cuando muera vuestra fe en ellos

Se siguen esas bestias tras vuestros pasos
Y de aún demenciales balbuceos
Se hacen sus cuentos
Y usted se inmiscuye de esto , y lejos
Vuestra paciencia es presa de fábulas
Pero otras causas ya no puedo yo decir

lunes, 1 de marzo de 2010

nauseabunda hermosura







"Eres todas las ideas misántropas que muérense mientras los ojos luego de cerrarse intentan nunca abrirse, mas se abren pues la luz debajo del oscuro halo yace, también bajo las negras nubes y también bajo la lluvia, yace con tu nombre sobre su gélido resplandor.
Eres ese hálito frío, ese fuelgo congelado. Las frases que hiérense y hieren, las cosas asidas al relato furioso de emociones indescifrables.

Siendo en tu inconciencia por único efecto la suerte
Las gruesas palabras ruedan ciegas por tu boca
Y no quedan letras sabias, la cordura no te toca
Y lánguidos tus deseos rezan ratos por su muerte

Mas tiempo no hay temido
En tus loas inflingidas
Tus penas ya son tus vidas
Y no te queda ni seco gemido
Que te susurre tan manso
Que a tus muertes desfallezcan
Cuando tus lástimas vagas crezcan
Siendo ahí el eterno descanso
Que ni tus sueños reclaman
La soledad templada
De tus versos limpios , de tu limpia mirada
De lo que los demás aman
Cuando por amor se superpone la decencia
Mas en ti descansa la embriaguez
Y lo que por ley hay , estás tú al revés
Que no tienes ya humor , sólo demencia

Y por todo aquello que se canta, tus risas me dicen que eres todo eso.
Eres la lástima de la mirada de los otros, los otros que con sus rigores cansaron tus mañas. Pudiese la brisa aliviar tu poca monta, mas la pena de tu letargo es tu condena, y los ritos de esos actos que consumaste, se consumieron, ahora gritándote inafectos de tus problemas, intocables, lejanos, ya no tuyos.
Eres el peligro que tus momentos quisieran no presenciar, las remotas movidas humanas que tu cuerpo no evitó, mas que tus ojos suplicaron por birlarlas, por no poner sus miradas en ellas, por no vivirlas. Pero quédanse los consuelos entre ellos, mientras aún eres el riesgo de la muerte de ellos, eres el animal rampante de ellos; mas quisieran dejarte, mas ciega pudieses quedar si pudiesen ellos tramar sus próximas vistas.

Vélanse en sí tus deseos
En sus muertes , en sus últimos paseos
Y con la desdicha eternamente asida
En la sierpe de tus manos , en tu vida poco vivida
Vuélvense oscuridades tus luces calmas
Los sueños podridos dentro del alma
Que acarreaba tus lamentos
Y que levantábate , y a tu amor muerto

Poca gracia perdida
En las ciegas causas
Que escurrían dolidas
En tus aulas
Oscuras y perdidas
Mal compromiso al velo
Que corría tras tu letargo
Eterno , de siempre decadente
Descanso indolente
Y un vivir amargo.

Eres lo que no conocí de ti, y eso roe todavía más tal poderosa fiera el vacío entre mis emociones y mi fe. Eres lo que no dejarás de ser. Eras lo que parecíasme una perfecta causa de satisfacción, pensando que tus normas las volverías obsoletas, pero ahora eres en lo que dejé de creer.

Y no eres el ángel escondido tras esa belleza.
Y esa belleza es lo que poco te queda, mas no te importa dejar de corromper."


León, a una silente Laura