viernes, 19 de marzo de 2010

fe, y el yerro de tu confusión




Quien entre tus voces no estuvo
Nada puede esbozar desde tus verdades
Ni desde tus mentiras

Quien entre tus latidos no se detuvo
Nada puede conocer desde tus llantos
Ni desde tus alegrías

Y quien no me vio destejiendo tus emociones
Nada puede decirte de las mías
Ni de las que blasfemo
Ni de las que de asir dejé

Vida , que en tus manos no quepa mal palabra
De mal boca dicha
Que ni verdades trae consigo
Ni un comienzo , sino sólo tropiezos

De causas que quien no conoce
Nada puede comprometer entre sus letras
Cuando me tientas a negar que miento
Cuando tratas de suplir ese tormento

Pero te juro , no hay falacia en mis dedos
Cuando por tela sofocan tu piel
Y en tus ojos cerrados se refleja
La falsa simpatía que me has de creer
Soy el dueño , mas mal te inspiras
Mas errada tu cabeza desciende
Y me piensas arrancado de lo que te dije
Remoto a lo que en tus labios prometí

Mas , dama incrédula
Por cuanto mis venas hínchense
Mientras tu sangre roce su devenir
Las mentiras que te dicen dije
No serán para nosotros otra jerga
Que la lengua de infames roedores
Buscando saciar su hambre con tu desentonar
Con tu decaída , con tu triste estar
Con vuestra confusión que lloras
Con vuestro desaliento , con vuestra pena

Son esos quienes te juraron
Sentir tus felicidades como propias
Y por amistad te vendieron un quimérico compromiso
De tóxico actuar , de putrefactos alientos
Que de sus muertas bocas nada dicen bueno
Sino son las mentiras que ases como verdades
Sino son las brutalidades que gimen hago
Sino son los motivos de tu recelo en mis manos

Pero te juro , no hay farsas en mi boca
Cuando por fresco manjar se abalanza por la vuestra
Y en tus brazos secos se manifiesta
El falso amor que has de suponer
Soy el dueño , mas mal te emocionas
Mas deshecho tu cuerpo se aleja
Y me crees remoto a lo que murmuro
Ajeno a lo que en nuestro placer juré

Mas créeme esta vez
Que no serán muchas más las otras
En las que tus piernas destilen sobre las mías
Si no estás en armonía con mis melodías
Y tu voz vuelva a pronunciar
Las canciones que dije ya calláronse
Los amores que grité ya desvaneciéronse
Las vidas que ya dejé de visitar

Eres tú ahora entre mis risas y lamentos
Tus caricias frenéticas en travesía con las mías
Eres la que debo de esas atrocidades tomar
Y sacar fuerte , a sus ojos viciados escondida
Mientras duerman bajo hipócritas sueños
Cuando muera vuestra fe en ellos

Se siguen esas bestias tras vuestros pasos
Y de aún demenciales balbuceos
Se hacen sus cuentos
Y usted se inmiscuye de esto , y lejos
Vuestra paciencia es presa de fábulas
Pero otras causas ya no puedo yo decir

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