En un valle que fue verde, ahora rojo, contempla la luna impactada en el cielo
en silencio
el guerrero
"Hoy quise desaparecer entre una tiniebla de fibras metálicas
pero ni siquiera pude sollozar.
El tiempo blandiendo la espada tomó la guía del día sangriento"
Dos árboles moviéndose sobre tierra cadavérica
queriendo salir entre lágrimas
arrancando del viento húmedo que los mueve.
Pero sus raíces están atrapadas
por dos mil cadáveres tristes.
"Siento un lienzo pintado en dos colores, pegado a mis cuencas;
intento mirar a la luna
pero sólo veo una doncella bajo un manto negro, huesuda
cabalgando y robando los respiros
de amigos y enemigos.
Pasó a mi lado
sentí el filo de su tela rozar mis costillas"
Gemidos de muertes cercanas corean una sinfonía terrible
dos voces se apagan simultáneamente
una nota nueva es percibida por los carroñeros.
Hoy las aves envidian la magia de la música mortal
y se sacian en felicidad de festín.
"Bajé la vista
pues quería contemplar otro cuento
y sólo vi como goteaban muchas vidas
desde mi espada.
El brazo de acero
entre ligas violetas y marrón
dos vértices líquidos rodeando cada músculo.
No puedo soltar la empuñadura
se aferra desde adentro
como envuelta por mis propias venas.
Azul y lodo
no quiero mirar más a la muerte"
Se acaba la carrera de los últimos caballos
todos cansados, todos heridos.
Algunas correas aún mantienen con fe
el lastre ineludible de sus jinetes.
"Dios es un poeta demente
y su prosa una lluvia de cuchillas oxidadas.
Las palabras de esta historia hoy fueron veneno.
La mugre en mi cara se perpetúa
no hay lágrimas evidentes
y mis brazos acalambrados
y mis manos sin querer soltar la espada
como si aún hubiera deuda linfática.
Hoy ya murieron todos"
El universo lo mira
y le permite al guerrero volver a mover su cuerpo.
Curva su espalda, acercando su cabeza al suelo
descansa sobre sus rodillas.
Abrazando el metal
posa su cuerpo sobre la tierra.
"Bajo el sol del día que acaba de desaparecer
comulgaron ante la existencia los hombres de la guerra
por última vez miles de ellos
por última vez jugaron este juego.
Yo me sumergí en una revelación
sobre el reflejo de una armadura
y vi entre placas y cuero
que hoy me tocaba portar el último fuego.
Ahora es mi tiempo de revisión
donde digiero el resultado de la batalla
y apilo en un par de pensamientos
los respetos merecidos.
Pero con el fuego en una mano
aún estoy confundido
¿dónde encontraré el estandarte del respeto a todos estos muertos?
en la infinita paz
o
en el ocaso bermellón de todas las futuras guerras?"
“Quien comprenda que la vida es una gris muralla y que todos nosotros tenemos las manos manchadas con colores, vivirá y vivirá bien”. “Cuando por pan se violenta, se conocen a los famélicos cobardes. Las heridas sanan, una continuidad conformista corroe para siempre”.
lunes, 30 de junio de 2014
lunes, 23 de junio de 2014
(sin título)
Si, es magia
la que se desparrama entre reto y reto
astrología, humo negro, augurios de cuervo,
¿coincidencia? Realidad mágica
manifestaciones de oscuras intenciones;
ni parpadeas cuando botas el fuego de la boca.
Puntos quietos en tres ejes
vértices del pentagrama que gira.
Un ciclo que atraviesa las espinas
tu espalda y la mía, hasta el alma de la cabeza
recurriendo
volviéndose en una curva oval
un arco finito que dibuja la trama de color en color
pero en secuencia.
Novedad de siempre, sorpresa de nunca
cíclico,
se ve distinto porque la ecuación es enorme
variables enormes que distinguir, despejar.
Una multifigura multidimensional
pero cíclica.
Voy desnudando el tiempo, día por día
todos los segundos
viéndose los minutos pasar por el viento
números divisibles, enteros. Una cinta infinita donde mire
con los dígitos del tiempo desnudo.
Hay una vergüenza en ti y en mi
una implacable forma de piedra, insensible
¿es obvio? yo dije que era obvio
un explícito evento multicolor,
de dos cadenas históricas enlazadas en el azar. Obvio
que no hay sorpresa, dije, que lo que hay es certeza
un hombre primitivo y una mujer primitiva
jugando en el diván de inconsciencias anacrónicas.
Una auscultación menor
al tipo de enfrente que prendió la luz
en un pabellón opaco y aburrido;
a la criatura nihilista
vitalista
propensa al desorden y el alboroto
"soy quien conoce la división del átomo"
no
pero el animal discierne entre múltiples árboles caídos
entre donde hay más madera y donde hay menos corrupción.
Conoces una verdad que no dices
y te amasas las manos
con cuerdas afiladas y toscas, apretando la razón.
En una mentira dejas caer las promesas
mientras cubres los rostros
de los fantasmas de siempre.
Yo tengo la mitad de una verdad
y con ella cuento una historia eterna.
Y voy enrollando en mis manos
hilos tras hilos, haciendo un telar surreal
con verbos inconscientes
y silencios inmortales.
Si, es magia
la que tiene tu cuerpo
y remueve el aire
ahogando
en una parálisis del cerebro
al mío.
la que se desparrama entre reto y reto
astrología, humo negro, augurios de cuervo,
¿coincidencia? Realidad mágica
manifestaciones de oscuras intenciones;
ni parpadeas cuando botas el fuego de la boca.
Puntos quietos en tres ejes
vértices del pentagrama que gira.
Un ciclo que atraviesa las espinas
tu espalda y la mía, hasta el alma de la cabeza
recurriendo
volviéndose en una curva oval
un arco finito que dibuja la trama de color en color
pero en secuencia.
Novedad de siempre, sorpresa de nunca
cíclico,
se ve distinto porque la ecuación es enorme
variables enormes que distinguir, despejar.
Una multifigura multidimensional
pero cíclica.
Voy desnudando el tiempo, día por día
todos los segundos
viéndose los minutos pasar por el viento
números divisibles, enteros. Una cinta infinita donde mire
con los dígitos del tiempo desnudo.
Hay una vergüenza en ti y en mi
una implacable forma de piedra, insensible
¿es obvio? yo dije que era obvio
un explícito evento multicolor,
de dos cadenas históricas enlazadas en el azar. Obvio
que no hay sorpresa, dije, que lo que hay es certeza
un hombre primitivo y una mujer primitiva
jugando en el diván de inconsciencias anacrónicas.
Una auscultación menor
al tipo de enfrente que prendió la luz
en un pabellón opaco y aburrido;
a la criatura nihilista
vitalista
propensa al desorden y el alboroto
"soy quien conoce la división del átomo"
no
pero el animal discierne entre múltiples árboles caídos
entre donde hay más madera y donde hay menos corrupción.
Conoces una verdad que no dices
y te amasas las manos
con cuerdas afiladas y toscas, apretando la razón.
En una mentira dejas caer las promesas
mientras cubres los rostros
de los fantasmas de siempre.
Yo tengo la mitad de una verdad
y con ella cuento una historia eterna.
Y voy enrollando en mis manos
hilos tras hilos, haciendo un telar surreal
con verbos inconscientes
y silencios inmortales.
Si, es magia
la que tiene tu cuerpo
y remueve el aire
ahogando
en una parálisis del cerebro
al mío.
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