lunes, 30 de junio de 2014

el retiro del guerrero - la revisión

En un valle que fue verde, ahora rojo, contempla la luna impactada en el cielo
en silencio
el guerrero

"Hoy quise desaparecer entre una tiniebla de fibras metálicas
pero ni siquiera pude sollozar.
El tiempo blandiendo la espada tomó la guía del día sangriento"

Dos árboles moviéndose sobre tierra cadavérica
queriendo salir entre lágrimas
arrancando del viento húmedo que los mueve.
Pero sus raíces están atrapadas
por dos mil cadáveres tristes.

"Siento un lienzo pintado en dos colores, pegado a mis cuencas;
intento mirar a la luna
pero sólo veo una doncella bajo un manto negro, huesuda
cabalgando y robando los respiros
de amigos y enemigos.
Pasó a mi lado
sentí el filo de su tela rozar mis costillas"

Gemidos de muertes cercanas corean una sinfonía terrible
dos voces se apagan simultáneamente
una nota nueva es percibida por los carroñeros.
Hoy las aves envidian la magia de la música mortal
y se sacian en felicidad de festín.

"Bajé la vista
pues quería contemplar otro cuento
y sólo vi como goteaban muchas vidas
desde mi espada.
El brazo de acero
entre ligas violetas y marrón
dos vértices líquidos rodeando cada músculo.
No puedo soltar la empuñadura
se aferra desde adentro
como envuelta por mis propias venas.
Azul y lodo
no quiero mirar más a la muerte"

Se acaba la carrera de los últimos caballos
todos cansados, todos heridos.
Algunas correas aún mantienen con fe
el lastre ineludible de sus jinetes.

"Dios es un poeta demente
y su prosa una lluvia de cuchillas oxidadas.
Las palabras de esta historia hoy fueron veneno.
La mugre en mi cara se perpetúa
no hay lágrimas evidentes
y mis brazos acalambrados
y mis manos sin querer soltar la espada
como si aún hubiera deuda linfática.
Hoy ya murieron todos"

El universo lo mira
y le permite al guerrero volver a mover su cuerpo.
Curva su espalda, acercando su cabeza al suelo
descansa sobre sus rodillas.
Abrazando el metal
posa su cuerpo sobre la tierra.

"Bajo el sol del día que acaba de desaparecer
comulgaron ante la existencia los hombres de la guerra
por última vez miles de ellos
por última vez jugaron este juego.
Yo me sumergí en una revelación
sobre el reflejo de una armadura
y vi entre placas y cuero
que hoy me tocaba portar el último fuego.
Ahora es mi tiempo de revisión
donde digiero el resultado de la batalla
y apilo en un par de pensamientos
los respetos merecidos.

Pero con el fuego en una mano
aún estoy confundido
¿dónde encontraré el estandarte del respeto a todos estos muertos?
en la infinita paz
o
en el ocaso bermellón de todas las futuras guerras?"

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