domingo, 17 de octubre de 2010

Áurica sonrisa

Aunque parezca ido el tiempo entre las manos
no hay mejor consuelo
que la manía tuya por dibujar en mis labios
las más bellas risas que jamás sonreí
sino contigo de mi mano
sino contigo mirando lo que aún no se trazó
por nadie, mas nosotros tras el lienzo
con los dedos tranquilos y llenos de colores
observando todo lo deshecho en nuestra felicidad
esperando alegres por lo perfecto de lo que haremos hoy
y mañana, y siempre

Ahora estamos sentados bajo el cansancio
de duras jornadas que pronto se fueron
pues mirando tus ojos yo a la vida volví
y si quiero dormir, a tu lado me recuesto
y si volar lejos deseamos
apretaré el botón en nuestro carruaje
y sobre las nubes esta noche te veré
junto a mi

viernes, 27 de agosto de 2010

perdido, oscuro, silente

No porque perdido me hubiera encontrado
sino porque perdido en ti me quedé
cuando soñé que ya nada soñaba
pues bajo el aire de tu boca permanecí
helado, pues fría es la brisa en tus labios
los labios que mis labios besaron
la boca que suave y dulce así

En la otra vereda del día
la palma abierta bajo estrellas cautivada
el trazo del dibujo de ambos
de la noche encendida en las llamas
de lo que en tus ojos se prendió

Prendió grande, tal fuego primigenio
de origen por tu voz hecho, pues el susurro
que silente escapa cuando me acerco
fuerte aprieta el viento inflamable
que no quiere entre tus manos estar
pues ajeno se siente
a merecer la paciente travesía
de tu piel traviesa, de lo ágil
del infinito movimiento
de esas risas ciegas
en la perfecta sinfonía de nuestro desorden
del travieso juego informe
en grandes colores pintados
en hermosos papeles dibujados
en tu cuerpo esculpido
y en el mío susurrado

Dicho en voz baja
pues tus voces casi invisibles
son las más grandes verdades
que puédense cuajar entre la presión de tu deseo
y la perpetuidad de mi placer en ti

Y si te amo
es porque de nada sirve
morir atado
a la conforme esencia de la fatua escena
de otras lindas corazas
que poco poema tienen en sus ojos
y que aunque mucho gritan
poco pueden decir
porque nada se les entiende

Y yo, leso
amo así tu silencio

viernes, 13 de agosto de 2010

SANgre

Dijiste alguna vez me querías, pues tus manos estaban dibujadas sobre las mías
mas ahora no te escucho cerca, sino remotos son todas tus voces
y tus cariños absurdos, y tu ánimo relajador
¿acaso mentiste, calculaste? Cuando por palabras tus verdades no pudieron
decir lo que realmente debías decir
pero sólo dijiste lo que podías
y te perdiste
en mi ebria perdición.

Y heme acá solo
sin ti ni tus palabras ordinarias
tu común estancia alejada
de la mía complicada y casi muerta

Dijiste muchas veces estabas porque yo estaba, y que hacías lo que nuestra sangre susurraba
pues nuestra sangre es la misma, pues tus ojos son los ojos míos
y todas las cosas que me definen, eran las cosas que gracias a ti tengo
¿acaso tus mañas debía yo asumir? Cuando ya no veía tu rastro seco en mi vida
y me metía idiota en la boca gigante
del animal que nunca quisiste matar
y te liquidaste
en tu eterno problema, en tu pena eónica.

Y solo me dejaste
y yo acá perdido
sin una imaginación constante
sino un alma en desgaste
de criatura de poca vida
de corrosión cruda concebida
miserable
con tus ojos aún puestos en mis cuencas
con mi sangre aún la tuya
aborreciendo torpe
lo que quise no vomitar con mis frases jamás

Y siendo no todos ustedes los enjuiciados
mi ira a los altos no toca
pues su transmutación ajena a mi malestar está
y su lema de vida, es siempre el mío
aún mientras ellos mueran, y yo con ellos
porque soy su sangre limpia, y
siendo el hijo que siempre ver quisieron
alto en la senda de los hechos
que nada conocen de bondad, ni de maldad
me regocijo amplio en sus amores
me abrazo en su sincera emoción
que fresco todavía recibo
que aún desalmado e ido, mucho estimo

Y cuando la noche apague la masacre
no habrá sangre que no se confunda con el sudor
y mi cansancio será invisible
y la oscuridad de la muerte será también la del sol
Y nos regocijaremos de la miserable vida que nos permitieron
sólo por que podemos, pues muertos no estamos
y cuando arribe el nuevo alba a nuestras manos
sembraremos la tierra con los cuerpos de todos sus muertos

¿Porqué los dioses nos han de regalar el consuelo?
Si no hay palabras lindas en el último respiro
si no hay tiempo de desesperar luego
que la hoja camine por nuestro cuello
y los ojos ya claro no vean
y lo que por nuestras venas corrió la vida entera
ahora descansa inerte y floja por el frío suelo
que amable los dioses dispusieron bajos nuestros pies
irónicos
lejanos, ajenos.

Mas fuiste tú mi sangre
y lo eres incluso ahora cuando sigo viviendo el calvario
que no conoces
y lo serás, pues la muerte aún no me invita
a su paseo negro de la última vez
a vivir la no vida
el momento decidor
la conclusión, el fogón de mis hechos
a morir, y dejar el lugar y el tiempo
en los que tú no estás

Y el meneo de mi cuerpo es inquieto
no uniforme, pues no es tampoco uniforme la embriaguez
de los momentos que prometen a ti olvidarte
de las mentiras que por ti así

viernes, 6 de agosto de 2010

desastre, primera parte

Cuando se funden los ánimos, tales arrebatos inconscientes y espontáneos, se especula todavía más sobre qué y qué no es lo que a de devenir dentro de la situación del instante, la norma de la rutina, el presente; por cuanto se tiene sabido es por más que se puede uno confundir, siendo el conocimiento la causa brutal intrínseca de la confusión. La mecanicidad del sentido de asimilación procede cruel cuando no hay una clara emoción empática para con la confianza. Se distrae el precepto anterior al juicio, y se embala deliberadamente una idea que se pierde, quizás dentro de una mentira, quizás dentro de un gran error. Es perfecto el momento del yerro, mas no su efecto.

Puesto que mientras fumo, bebo
aún no pude sacar de mi consuelo
tu alma remota a mi deseo
y puesto mientras escribo, miento
todavía no quise decir todo lo que puedo
pues si de decir algo, lo diría
mas tu vida larga está condenada
a seguir ese otro sendero

Entonces, quienes poco pueden decir que todo aman, poco pueden decir sobre tolerancia de las emociones. Si hay egoísmo alrededor de la condición que lo vuelve humano, vuelve inútil cualquier ánimo de aceptación, de coordinación del sentimiento, de tolerancia. Vuelve idiota al que arroga, al que suprime, al que no venera.
[...]

martes, 27 de julio de 2010

niño

"Desolado, puesto ido en el campo
un poco angustiado, el niñito poco parece
querer pensar en cuando será mañana
pues sus ojos con lágrimas de sol
no parecen por tristeza llorar

Anímate, amor, a querer seguir
tomando la mano que te mueve alegre
abrazando ese aire fresco
bailando, niñito de grandes ojos

Con tus mañas bien amarradas
vienes y vas, buscando alegría
en los fríos pechos del amor
cuidando no preocuparse
responsable de su libertad

Y viene ella bien asida a tu hombro
y tú, porque la amas
le apretas su cadera
y caminas feliz, siempre
desde ahora, y para siempre
niño"

Gabriel, 2008

sábado, 17 de julio de 2010

el niño del sol, segunda parte, final

"...
Y mientras aún tus carnes puedan perecer entre las de ellos
seré tu guardián infranqueable, en tus sueños permitido,
asumido como quien debe salvar al salvador,
a usted, niño del sol

Bien todos te ven creciendo
entre los brazos de ellos y sus voces
creyéndote hijo de sus momentos
mas aún tienes la brutalidad de Nimrod en tus dedos
bosquejando frente a ellos
las sonrisas que pensaron eran sus logros
pero que aún no les dijiste, porque aún nada dices
que es alegría de futuros buenos tiempos

Tiempos sin ellos
tiempos acá, entre el mar y el viento
en la lejanía del mediocre aislamiento
del hombre para con su fuerza
y de la sapiencia en la pasión
que dijimos ellos desconocen
puesto no son tú, no son yo
sino los retazos de sus malas obras

Y mientras aún tus piernas tiemblen inquietas
porque aún traviesos los pasos das
porque aún tus fuerzas en la carne no te pueden
ya que pesado eres, de pesado corazón y alma,
mientras estés asido a sus barreras
estaré desde el remoto horizonte que pintaste
buscando el punto propicio para verte perfecto
puesto que tu cabello cano es hermoso desde acá
y siento tu espíritu pulsar intranquilo
e intranquilos iremos donde me digas luego
cuando ya digas lo que deseaste decir desde siempre
y yo tome las riendas de nuestro carruaje
y avancemos sin mirar los cadáveres de los muertos nuevos
sino hacerlos combustible de nuestro próximo andar
carne de fuerza, de pasión incombustible
de sequedad moral, de cinismo, de arrogancia bella
de nuestra grandeza, de creadores de buena obra
de grandes hombres, porque gran hombre soy
y tú un gran hombre serás

Niño del sol, que plegarias me has hecho gritar
mira por sobre el cielo lo que cimenté bajo tus alas
y vuela despacio, pues el tiempo te teme
y siendo la disconformidad tu asco
bailaré para ti en tu bienvenida
cuando bajando a esta mi tierra tomes mi mano
y camines, guiándome
mientras te diga todo lo que tengo que decirte
mientras sepas todo lo que debes saber


Acá es donde debes estar
y tus pasos hacia acá apuntan
y yo te espero eterno
y tú me sonríes, y yo a ti"

León


viernes, 16 de julio de 2010

destilado de sangre

Bueno, el cielo ya está abierto
¿No era esto lo próximo?
cuando decías que a tu porfía
la oscuridad le faltaba

-Cierto, mas mi primicia
la que tú esperas
será luego de tu verso
cuando ahora abras el cielo
y vea yo, cerrados mis ojos,
la luz en la oscuridad-

Si me has de hacer esperar otro momento,
puesto que este es el instante en que vuelves el rostro
y me dejas la espalda remota a mis manos,
yo he de ser quien ya no te ve más

¿Es ahora cuando debo callar?
¿O es ahora cuando más debo susurrar?

-Sabes poco de lo que deberías
tus manos frías me gritan tu descontento,
¿O es que acaso esperabas mi empatía?
¡Ciego, pues viste que yo ya moría!-

¡Torpe yo! pues me lo dices,
me así a tus brazos
y bebía lo que ellos derramaban
la sangre, tu ironía

Ya no es nuestra muerte el guardián
de los momentos que se deben acabar
sino las noches que ambos compartimos
sufriendo de frío respeto, de colectiva soledad

Pero padre, si has de estar lejos siempre
¿me dirás al menos cómo ahí llegar?

-Yo acá me he perdido
mientras duermo, la limpia voz se me va
lejos, donde ya no encuentro
los motivos para que la tuya acá venga
y la pierdas como yo la perdí-

Mas mi voz es sólo sueño
pálida cosa de entre mil otras
más importantes, aún de crueles nidos
mas sacrificable, pues eres tú ahí, y no yo

-¿Y piensas que con tu labia a Dios ofrendas?
¡No es su redención la tuya!
Y no ha de haber en mis pasajes
otros en los que tu niegues
de nuevo, a la sabia palabra dicha
en la brisa del tiempo hecho
por mis manos, por mis labios
por las voces que te dignaste a negar-

Puesto que vuelves al error mientras me hablas
ruego no haber dicho lo que dije
y volteo, así me pierdo otra vez
donde tú ya no me deseas ver

Y sigo el paso del orador
mas mi verso ya no te lo digo
pues mi verso es lo que pedías
pero quieres aún esa amarra en tu cuello
y yo, incauto, desasírtela quería

Mas te vuelves otra vez terco
y ahora tu poca sangre te volvió inquieto

-Y que tu ida sea ahora la última
y tus pisadas, sólo un recuerdo-

Y te digo disuelto
poco atento, ido y perdido,
pero aún no te miento
ni después, ni ebrio intento

Pero juro, padre
beber otra vez nunca de tu sangre
aunque su destilado por mi camino corra
y mi sed a mi mente corrompa

Me quedo con lo que sé
y más por saber ya no quiero


jueves, 15 de julio de 2010

la muerte, segunda parte

[...]


La muerte no es más que el fin de todo lo hermoso de la obra del hombre, la cumbre del camino del buen hacer, el logro máximo, el descanso, cuando es por dejar de hacer el término del todo, pues ya todo se hizo bien.

COMO TÉRMINO ABSOLUTO
La muerte es el inicio absoluto de nada. La muerte es conclusión, no inclusión. La muerte es fin, y más bien viene buscar el buen cómo del término a menguar en condición viva la muerte como "vida eterna". Cuando se justifica un término mediocre, la causa pasa a ser el escueto efecto místico de una realidad irreal, de un motivo fuertemente asumido que desencadena en un acto totalmente desconocido; la vida es tal cual es vivida, mas no se tienen luces de cual será la etapa que no se vive al dejar de vivir. Se siente, y no hay que versar sobre pasajes antiguos de otros profetas y sus respuestas ni mendigar conceptos fatuos y delgados de obras que ni siendo gruesas tuvieron realidad, que la vida no tiene un fondo que pudiese ser contenido en sí misma, que la capacidad espiritual se sobrepone a un simple camino vivido, y que ese escape, ese "exceso de carga del alma", debiera recaer en otro proceso, en otra etapa. Es el desconocimiento intrínseco de lo más esencial en el ser la misma puerta al gran error: definir la muerte como un pasaje a otro estado. ¡Y he acá el yerro de los yerros! He acá el padre de la mentira primigenia, el alboroto del hombre transformado en DIOS. He acá el origen de la periferia del ser humano, de la pérdida de su espíritu como núcleo, como destreza inherente. Acá fue, cuando quiso deshacerse de la confusión post vida, que creó lo más horrenda de sus calamidades: la farsa original, el primitivo yugo, su propia opresión. ¡Y hay vastos campos sembrados de verdades! Hay palabras y actos, hombres y momentos, realidades, mas no es ahora el tiempo de dilapidar esa opresión.

Entonces, que se sepa y convoque que la muerte es -definición- y no -suspensión-. Que la muerte concluye y cierra, a los buenos capítulos, y, generalmente, en la muerte de casi todos, no buenos capítulos. Que es algo pagado, la devolución del hacer, mas no un pago. Que la vida no se convierta en una situación esclavista para el hombre lograr paz ilusoria y misticismo supraetéreo. Que lo hiperbóreo estuvo siempre acá, nunca más allá.

COMO LA CONCLUSIÓN DEFINITIVA DEL GRAN ACTUAR. EL PAGO DEL BUEN HOMBRE.

... luego

lunes, 12 de julio de 2010

la muerte, égloga urbana

"Mil zapatos surcan tal paso
caminado ebrio por los míos
por la senda misma, ésa
la de los zapatos perdidos
dulces por la última noche
de tal embriaguez eterna
perfecta pasajera brisa
puesto que si ni en él estuvieran
cantados los pasos de mis zapatos
ni de su muerte se supusiera
sean de ella los mil zapatos
que por otro caminar el mismo camino arrastraron
suaves y presuntuosos
tranquilos y arrogantes

Entonces, ¡que sea acá su muerte!
puesto que el camino ya está caminado
puesto que los zapatos ya están gastados
puesto que miré hacia atrás y dije gracias
y decidí que ya no quedaba camino limpio
más que el que ya se caminó, cansado

A un suave meneo desde la orilla
encontrase la última andanada de la carne
de los dedos, la última caricia en el viento
entre los dedos, el baile del aire libre
bajo los dedos, un último trozo de la vida

Pero ha de ser entretenido el desvelo
mientras surgen de entre el descanso los actos consumados
y las buenas cosas, y los buenos momentos
y todo lo hecho por las mismas manos que ahora duermen
por el siempre de todos los tiempos, por ahora y nunca

Y si han de venir otros al funeral
se han de suponer entusiastas
ya que ni las lágrimas acá entran
y los malos rostros en este rojo no van
que se queden en negro
esperando su turno incauto y pequeño
esperando el propio momento
y que, por Dios, no han de ser sus lamentos acá
porque allá, en su silencio, nadie los dará

Que sepan los que quedan vivos
que el muerto poco estruendo ha de esperar
que sus fiestas ya fueron festejadas
y sus gracias, a nadie ha de entregar

Y en mi muerte, yo sólo muero
no entristezco, pues pena no ofrezco
sino fuerte labia gruesa
que no espera consuelo
sino un sueño eterno
sino ésta, la muerte que deseé
siempre atento
siempre queriendo así estar muerto
siempre vivo, para querer fenecer eterno
con la obra bajo el halo del recuerdo
no el olvido del duelo
no la melosa insistencia del mal sentimiento
del hombre que la muerte mal ve
cuando se viene encima y distante
cuando requiere la causa, ese efecto
cuando se limpian los ojos
y la oscuridad del tiempo
se vuelve claridad del hecho
de lo bien hecho
de lo bien vivido
y de lo ahora bien muerto"


León, 2004



miércoles, 7 de julio de 2010

la muerte, primera parte

Y si ha de ser la muerte mía alguna vez
¡y sí que ha de serlo! puesto que no vivo si no muero
no descansaré si no estuve
no seré si no fui
y siendo que quiero ser y estar
no hay por otra cosa que decidir
el tiempo del despido
pues ni llantos accidentales quiere el hombre bueno
pues ni poco sincero funeral deseé
so, será el descanso mío cuando él baile junto con la muerte eterna
y ambos se confundiesen en el mismo instante
cuando ya todo lo que hice sea grande
cuando lo que hice ya no lo haré
estará todo diciendo lo que fui, y que no seré más.
Entonces, que de descanso se teja el resto del tiempo que no viviré
pero que ni triste me sucumbe, pues triste no estaré
cuando a la muerte yo me ofrezca
cuando morir yo decidiré.


Presunción de morir. Ha querido la humanidad, la mala humanidad, descifrar la inconclusión de la vida como un pasaje, como un estado transitivo entre otros dos estados, aún quizás estos más pequeños que la sucesión posterior a la muerte; se quiere beatizar algo meramente humano: la atención la quieren poner en la vida después de la muerte, los otros ruidos no son importantes. Entonces, lo sacro intenta enraizar sus propios miembros en la nube luego de la muerte, en ese estado confuso, virgen, promoviendo un efecto etéreo en algo místicamente concreto - violentar el misticismo con empirismo, ¡que hay, sino su fe, más absurdo que eso! - puesto que "no existen aquellas ni tales otras opciones sino la que acá está profetizada, plasmada en el libro sagrado". Se hizo durante la vida del mesías la ópera prima de este legado enfermizo, y en el medioevo sus planas fueron asidas por inquisiciones y difamaciones, tortura a la cordura, MUERTE. {...} Y a más sino codear al hombre tan sólo con su futuro post mortem divino, han de crear un lugar poco amigable - ¡Ay que no es cruel la mentira, haciendo presa del sufrimiento al cuestionador y embriagando al ciervo en la perfecta celeste hipocresía! - para quienes no deseen optar por tal incólume premisa; y a de ser ni eso, ni siquiera el averno es sólo opción del incrédulo, del pasional, sino también es hogar del malvenido, del pecador, del poco religioso. No es futuro exclusivo del hombre grande, remoto a la caída de Moisés, sino también del que hizo las cosas mal... pero, ¿qué es hacer las cosas mal?. Simple, y no tuvieron vergüenza nunca de esconderlo: hacer las cosas mal es NO HACERLAS de la forma en que fue dictada por sus deidades. Cielo para los que se consumen en la fe, infierno para los que no.

Pero henos acá diciendo que no, y no hay infierno para nosotros.

La muerte no es más que el fin de todo lo hermoso de la obra del hombre, la cumbre del camino del buen hacer, el logro máximo, el descanso, cuando es por dejar de hacer el término del todo, pues ya todo se hizo bien.

...


lunes, 5 de julio de 2010

inducción, madre grande

Pasaje de tarde espontaneidad
cómo ha de ser el acto para ser un buen acto

Quién leyó a Serrano a de suponer que no hay por buena persona sino la que es natural en sí y para sí: la espiritual aventura se vuelve victoriosa aún en la derrota en el campo de batalla, {...} mas se hace fuerte y grandiosa, eterna, porque es en la persona donde recae la responsabilidad del logro, de medida inductiva, la pirámide del Hombre Grande, y no de deducción, no desde la unión colectiva de la estirpe (si, es premisa antagonista de la retórica de Serrano, pero no hay tanto Serrano en estas palabras), no desde la masa cuantitativa, a veces mancillada por corrupción particular, malos ejemplos de ser - il calo del dio - por la asimilación desatendida y prolongada: la mala vida, de cuerpo físico y espiritual imperfecto, impuro, gastado, servil. Mas se tiene por puro lo natural, {...} ¿y no es en Serrano lo místico su carro de batalla? Grande fue tal hombre, y grande toda su obra, pero ni por perfección se apiada su búsqueda de la misma: lo perfecto yace infinito al final del camino, y no hubo quienes derramaran los árboles gigantes, hiperbóreos, de tal inmenso y hermoso bosque, pero no es la mención del colectivo conductual y estructural mi motor (¡si es que he de saber, a más tardar alguna viva hora, cuál es ESE motor!). A saber, y con todo (y sin todo también), la deducción del ser me lastima el alma - y han de ser pocas las cosas que lastímanme, desde la letra filosa del poeta o del filósofo - cuando es el SABIO el que las afirma en su obra, y no el torpe; y con agrio rostro menciono lo grotesco del placer de la lectura de ésta, y del ulterior análisis, de la providencia especulativa - no ha de ser otra cosa, otro grandioso motivo, más la onírica especulación - del encanto que seduce estos dedos: si, es placer el que me hace negar lo innegable, lo respetable, lo infinito, lo infranqueable. Son mis letras mínimas las que se posan altaneras y provocativas, dulces y arrogantes, delante del obrón incólume de Miguel, de Friedrich, de Nimrod, de mi padre. Si, las cucarachas, mis pequeñas letritas, pero no ha de ser otro que el banquillo en su espalda, la caída. Si, con trampa, con cinismo. Del placer, acá es donde niego todo lo que amo. Es por la alegría de la "contrariedad".

¿No es, acaso siempre, la serenidad de la alegría el mayor propósito humano?

Pues bien, soy feliz negando lo que me es placentero.

La mejor lectura es la que hacen los dedos. Son los ojos perfectos los que van descifrando las ideas propias, la percepción del ser por ser: la escritura se vuelve perfecta no sólo cuando se especula débil por el débil (cualquiera pudo, y aún siempre puede, tomar la "escritura" y degenerarla con su melosa situación existencial. Lo ha de saber muy bien el arte: el cine, la música, la literatura per se), sino cuando es la que plantea lo que no viene solo, lo que viene poderoso, la madre de la idea, del pensamiento, de la libertad.
La lectura es inmensa cuando se escribe a la vez, en lo simultáneo del tiempo, del espacio indiferente. Es la propia meditación del todo el más bello punto para mirar lo que está escrito, y un buen asunto literario mejora de manera inconmensurable el lente.

Y de lo pequeño que crece se hace lo más grande: el buen hombre. La inductividad del acto procrea, y no sólo asume un desarrollo. Se hace parte del todo, lo cobija entre sus muchos brazos: quien vea niños corriendo dentro de esta dimensión no ha de pensarse ni demente ni perdido; es en el infantil amanecer donde se encuentran las bases primigenias del hombre, del gran hombre, no de cualquier hombre (principio de diferenciación impersonal, de la muerte de lo feo y chico bajo lo alto y hermoso). Es el niño el logro máximo del hombre grande. * Y mediante inducción se conjuga el acto. El hombre es acto. No hay por otra definición del ser que su obra.
¿Porqué se induce lo que proviene de algo ya inducido, este particular hombre? Primero, se hace luego de pensarse: el pensamiento pasional del espíritu, la sinceridad del orden pro actual, el poder de la creación del hecho, eso y todo, conduce al fin de forma convexa, avanzando mediante tramos creativos, artísticos, libres, fríos. He acá el conjunto del pensamiento del acto, por primer término, como clave inductiva.
Luego, se tiene la voluntad de crear. Hay cualidades en el hombre que se la mejoran, y lo libran de artificios humildes: lo ubican como creador perfecto delante de su obra, y tras su motivación. El hombre tiene, entre otros, fuerza física y mental, deseo, pasión, calor, desinterés por lo semánticamente moral, por lo cotidiano del cordero. El hombre tiene desde que es gran hombre capacidades, esta situación de crear. Y que más, sino es crear, podría hacerse con estas herramientas. Se vuelve ahora elevado el trazo del desarrollo, perfecto.
Por último, se crea. Se obra, se realiza. Es la inspección del propio ser lo que se saca para recrear la fantasía deliciosa de la realidad placentera: la felicidad, la alegría personal, limpia de mugres colectivas e inquisidoras, libre de la teociencia. El hombre se vuelve su obra, porque es su obra la que impaciente busca, siempre, porque es el acto de su felicidad; la armonía del juego de sus herramientas con sus ideas de goce lo hacen crear, ACTUAR.

Y eso.




* otro tema, otro momento, otro espacio.


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Ahí está, tal lo pediste sin pedirlo.
(nunca pensé que matemática, una conversación contigo y el frío pudiesen ser musa de algo interesante entre estos códigos infelices)

sábado, 19 de junio de 2010

Plegaria de amor transmutado

Quisieran mis voces alcanzar el rebozo bajo tu rostro
y decir lo que aún no te dijeron
poco simpático , mas pretencioso y enamorado
mientras profiero en tu silencio remoto , en mi ceguedad
revoloteando las ánimas de las cosas que destruimos
mientras me hablabas mal , y yo a ti

No me queda perdón sin hipocresía en los bolsillos
así que es tu sangre la que deberá juzgarme
mientras te niegas a mirar al hijo que insinuaste perder
fruto cínico , rojizo y pálido
a ese hijo que hiciste perder dentro de todo lo que también perdí
rodeado de las cosas que difícil te escuché murmurar
porque malas veces deseabas cantar solo
en un ritmo delgado , de frágil resonancia
en esas habitaciones vacías . pintadas por mis pinturas
y el rostro que forjaste feroz sobre mí
con las manos que golpeaste
violento en la ira , gigante en la verdad

Ya que ahora transmutas más sobre las cosas detenidas
y no palpas hacia delante , sino hacia lo malditamente conocido
lo que conociste como otra persona cualquiera
no has de sentir entre los dedos la arena que soplé para ti
y las sensaciones heladas
y ese abrazo que se perdió en brazos que no me merecieron
en ardor negro
en amor malhecho
en dondequiera quise obtener placer

No, no sentirás nada

Y , padre que poco ahora duermes
¿dirás que puedo volar otra vez?

Sino encuentro sobriedad , floto
manteniendo silencio
en el lado del mundo
que puede todavía mirar
la belleza que aprendí leyendo
lo que viendo tú me enseñaste
y soñé que siempre la podría contemplar
esa conciencia suave y perdida
que ya no encontré de nuevo
si tú no vienes cuando voy
si tú no escuchas lo que siento

Y, padre que poco ahora ves,
¿habré de volar a tu lado otra vez?

jueves, 22 de abril de 2010

viejo transmutador

Que ni por cansancio tus manos acabasen bajo el horizonte
ni la luz bajo tus ojos se descanse
de poder no ver más el día
sino en tus hombros el atardecer perfecto , de bermellón y agua
Te juro mis pies irán en busca de los tuyos
cuando sea el tiempo el que ruegue por un descanso
y que por espontaneo momento mis momentos sean los momentos justos
en los cuales ya no habrá palabras para otros sino para ti

Te dije te veía desde todas partes
mas es siempre grueso el camino
que une la vida mía a la vida tuya
que dice eres aún mi viejo hombre transmutador

No te queda más ruego que el que nada pide
sino sólo busca otro minuto de regocijo
para cuando mis manos cubran las tuyas
y tus ojos pesados vuelvan a ponerse sobre los míos

lunes, 19 de abril de 2010

El Gran Transmutador

No deben haber gratitudes en tus voces
ni en todas las cosas que hiciste, haces ni harás
no dirás gracias porque gracias nadie te debe
porque volviste desde muy atrás, desde donde dijeron te habían dejado rendido
resuelto, ido, vencido
y dijeron que habías asumido que ya no tenías por vida más que la vivida

Y cuando en tu reposo encuentres un vacío que tu conocimiento instantáneo pudiese no llenar
voltea tu cana cabeza y mira, y mira bien
que detrás de las cosas que molestan tu vista estamos todos nosotros
los que estuvimos, estamos y estaremos
y desde cualquier parte, lugares que conoces y que no,
con las lenguas que sabes y las que no
tendremos una gran fuente con muchas y todas las letras
que tú, transmutador, necesites para crear de nuevo las frases grandes
que grande te hicieron y grande te hacen
y de respeto te llenan, para con nosotros, para contigo mismo

Y que ni por misericordia tus pensamientos te confundan
cuando sean nuestras visitas tus recuerdos
puesto que nosotros pena no te tenemos, ni la lástima en ti vemos
sino quienes acá te estamos, te apreciamos
por todo lo que peleaste y sigues batallando
por las causas justas que tus manos en nuestras vidas tocaron
por los buenos momentos que tus ojos en nuestros momentos vieron
y por todas las cosas que en nuestras cabezas ahora vuelan perfectas
porque de tu bocas las escucharon
porque vuestra boca transmutadora es invencible, nunca franqueable
instintiva y violenta, agresiva poeta brisa
que ya nada han de dejar por esperar
sino un halo inmortal, porque inmortal mas no penoso eres

Y mientras tantos otros sigan venerando las imágenes de quienes nunca vieron
y mientras todos esos sigan diciendo que tu tiempo ya no es buen tiempo
sino tiempo perdido, que tus causas no son escusas para verte todavía despierto
pero tú sigues con los párpados bailando y sonriendo
y así de tan despierto que me tienes calculando en gramática una vida imposible de englobar
en una sola cápsula sintética, porque eres tú el que ha hecho de las cosas nuestras
las mejores cosas que jamás nadie tuvo
que jamás nadie tendrá
porque, aunque en los papeles se diga lo contrario, eres el hombre transmutador
y de esa gran casa que construimos juntos
nunca, por nadie ni nada, en silencio y quieto saldrás



domingo, 11 de abril de 2010

oda al hombre transmutador

Y dijeron quienes no callaban ni de día ni de noche que eras tan mutante que no asías la figura humana, nunca y nada
y dijeron que estabas enfermo, y que de por ser tan infeccioso aborrecíante todos ellos, y los hijos de ellos, y sus hijos
y dijeron que no tenías palabras buenas por decir, y que se te acabaron las voces
y dijeron que el silencio te lo habían dado ellos. Y dijeron que tu boca ellos habían cerrádola

Y dijeron que podías ya transmutar nada
y cuando dijeron eso, yo lloré

Y dijeron que tus manos habían seguido el camino avernal de tu lengua
y dijeron que habías perdídote entre la arena y el mar

Y dijeron que podías ya no ser hombre
y cuando dijeron eso, yo lloré

Pero viré la cabeza por sobre la niebla, y vi que lo que dijeron era mentira
Miré, y miré bien, y vi que tus huellas estaban aún muy tatuadas en la arena
Y también vi que tu silueta no la perdía el mar, ni el viento del mar, ni las hordas de las familias de ellos quienes dijeron que habías dejado de transmutar
Y vi que lo que decían no se debía escuchar

Y vi sus palabras perderse entre ellos, y entre ellos las escondían para hacer más difícil la búsqueda, y ellos las tomaban en sus manos y las destruían, porque ellos se sabían los totales fantasmas de sus mentiras, y las destrozaban

Y vi, también, tus ropas en la lejanía, y ellas me dijeron las verdades que me habían sido quitadas

Pero estabas muy lejos por la orilla, y se te perdían los pasos en la arena, y yo nunca pude tan rápido caminar

Pero estabas aún ahí, y lo que me dijo tu halo era lo que quería escuchar, y todo lo que dijeron las bestias era pura falacia popular que nadie ha de recordar
Y vi que eras el de siempre

Tú eres el hombre transmutador


lunes, 5 de abril de 2010

sabia cantaleta

De quien en el escaque aéreo cupo
que fugase alerta del fuego sinuoso
que tapado sino con su coraje
que ni por piedad hubo pedido tramaje
que a tal malherido esclavo asqueroso
que con su poiésis a ese bastardo tupo

Tupo de funesta melodía
en sus ojos cansancio destilado
el del hombre insano y precario
quien no tiene talante etario
sino un camino muerto y agotado
al que llama cantera vida cada día

Y de día por día su lenta matiz
de su libido de condenas asida
de su pajar conforme y menguante
con el golpe de la espada disonante
de quien esgrime porque tiene vida
vida bien vivida, savia feliz

Y del dueño de esta vida
no hay otra por la que se ataje

Entonces, de vuestra piedad
ábrase el legado del trazo iluminado
a quien sea dueño del escape fúnebre
en el llanto mujeril soplando lúgubre
inútil sobre lo inútil del mundo caminado
de quien las horas perdieron la edad

El inmortal sangrante
por la agonía remoto
de las calles gruesas su trote
y sesera prendida, a fuego calada

Pierda usted su mirada
en las cosas sobre mis manos
por cuanto no hay en vano
ni su vida, ni mi pasada






viernes, 26 de marzo de 2010

el niño del sol, primera parte

"Tú, porque fuiste grande entre los pequeños
y porque, más mientras mantenías tus ojos cerrados,
fuiste más grande que los padres de tus hermanos
y creciste inmenso entre dantescas caravanas de decadencia,
y no te asiste ni de sus migajas ni de sus consuelos,
porque ni de pequeñeces te hiciste visto
sino de las grandezas que te sabías dueño, te aferraste
mas no apurados tus brazos las abrazaban
mas no apurados tus pies corrieron a ellas.

Porque eres tú el niño del sol
quien tal profeta gigante te asomaste delante de muchas vistas
y muchas de esas vistas cegaste
mas no la mía, que soy tu relator, tu descriptor,
mas no la que sinuoso murmuraste perduraría
mientras perdurarías tú
infinito, como el sol.

Y cuando las bestias de los dioses y los demonios colisionen
tal cargas indomables, tal sueltas fuerzas,
mas descontrol de peleas que se piensan demoledoras,
pero tú, en frente de ellas abriendo paso, perfecto,
saldrás al campo de batalla con una sonrisa
dibujada en esa albo rostro calado
por un par de ojos hermosos, de azules cristales mágicos,
dibujada en esa piel pálida
por vuestro pelo de sol, por vuestro brillo,
saldrás por sobre tus pasos intactos, por tu camino incólume,
por tus hábitos cínicos, por la bella arrogancia brotando de todo tu cuerpo,
y vendrás con nosotros para renegar el fin de los tiempos
mientras mueran los que quisieron entre sus rezos ser ultimados
¡quienes más que los que dijeron al hombre su fin!
¡quienes más que los que celebrarán el apocalipsis!
¡quienes más que los hijos perdidos de los dioses enterrados,
por vuestra fuerza enterrados, perdidos y humillados!
quien sino tú saldrá frente a todos nosotros
a birlar la emotividad hipócrita
y las nauseas en nuestras cabezas atrapadas.

Porque eres tú el niño del sol
y entre mis manos tu vida a quedado
y que bajo mis ojos tus ojos aún tratan de ver lo que predigo
mas te sabes fuente de todo este espectáculo
y te sé magnífico, caminante intacto.

Y mientras aún tus carnes puedan perecer entre las de ellos
seré tu guardián infranqueable, en tus sueños permitido,
asumido como quien debe salvar al salvador,
a usted, niño del sol.

..."

León







jueves, 25 de marzo de 2010

la jaiba y su encuentro con las gaviotas

"Suave corte bajo las escamas
y las llagas resistiendo
entre oxigeno muerto y sal
mas no hay amigos cerca
ni agua de mar , sólo una postal
de una comida de gaviotas
de una cáscara rota
y de unas pinzas por destrozar

Esta es la historia macabra
de la muerte de la jaiba

Cuando no hay preocupación
por parte del artista pasajero
y el lápiz del que poco dibuja
no se torna triste por tal escena
la jaiba llora en el cemento
y no concibe tal des-esmero

Y la jaiba quiere correr
mas no tiene ya patitas que la puedan socorrer

Y las otras muchas aves miran
como el festín se vuelve ajeno
y que un nuevo revoloteo sólo les queda
para despreciar envidiosas la carne de la otra
y retornar el enojo
al depredador primitivo y terco
que poco piensa en otros consentimientos
sino es el suyo picando fuerte
sino es el suyo sobre la sangre

Y la jaiba se vuelve pedacitos
y la jaiba ya ni recuerda que era jaiba

¡Mueran ustedes los exoesqueletizados!
miren que yo tan sólo deseo
ser el que vea pasar al pelícano
y rayar mi hoja con su volar"

martes, 23 de marzo de 2010

tal en el mar son mis paseos



“Lentas odiseas arrítmicas
Duras velas sobre el viento
Y las manos mías cansadas
Apoyadas en un muerto juego de cuerdas

Y saltando bajo sus alas
De las aguas aparecen gruesos ángeles

¡Canalla mareo malvenido!
Que entre tus vueltas tómasme
Y entre tus descansos menguantes
Sueltas las cadenas que sujétanme
Por debajo del pecho dañado
De las vísceras , del espanto
Y entre estas dañadas costillas
Se cuela el malestar , el mar

Cruel meneo en mis pies
¿Porqué de cristales mis manos quisieron
Hacer sus escudos? Torpe conciliación
De tiempos sobrios y luminosos
Con las de antes oscuras leguas
En la senda de una embriaguez ineludible
Suave treta de descansos sucios
En un sueño agrio refugiadas

Y volviendo entre mis labios , la merma
Y regresando de las aguas , la mala yerba

Impía cólera
Automática redención
Un vaso mojado
Sereno
El minuto tras mis pasos
Y los tiempos perdidos
Que nunca se supieron consumados
Ni bienvenidos
Rápida defunción
Del alma
Y una muerte cercana
A la acera , enfrente
De mis ojos dormidos
De mis labios cansados
De mis manos mutiladas
De mi éxtasis traicionado

Juraron mis palabras vuestra alegría , vida
Pero no hay más sino instinto en mis risas
No hay otro sino placer en mis venas

Y tus pasos ya nos los veo
Pues mis ojos ciegos
Ahora de negro tiñen sus descansos
Y de alcohol adornan sus regazos

Patética vuelta
En mi espalda el dolor
En mis pasos , el mareo
Y entre tus oídos , rencor”


León, madrugada estival


viernes, 19 de marzo de 2010

fe, y el yerro de tu confusión




Quien entre tus voces no estuvo
Nada puede esbozar desde tus verdades
Ni desde tus mentiras

Quien entre tus latidos no se detuvo
Nada puede conocer desde tus llantos
Ni desde tus alegrías

Y quien no me vio destejiendo tus emociones
Nada puede decirte de las mías
Ni de las que blasfemo
Ni de las que de asir dejé

Vida , que en tus manos no quepa mal palabra
De mal boca dicha
Que ni verdades trae consigo
Ni un comienzo , sino sólo tropiezos

De causas que quien no conoce
Nada puede comprometer entre sus letras
Cuando me tientas a negar que miento
Cuando tratas de suplir ese tormento

Pero te juro , no hay falacia en mis dedos
Cuando por tela sofocan tu piel
Y en tus ojos cerrados se refleja
La falsa simpatía que me has de creer
Soy el dueño , mas mal te inspiras
Mas errada tu cabeza desciende
Y me piensas arrancado de lo que te dije
Remoto a lo que en tus labios prometí

Mas , dama incrédula
Por cuanto mis venas hínchense
Mientras tu sangre roce su devenir
Las mentiras que te dicen dije
No serán para nosotros otra jerga
Que la lengua de infames roedores
Buscando saciar su hambre con tu desentonar
Con tu decaída , con tu triste estar
Con vuestra confusión que lloras
Con vuestro desaliento , con vuestra pena

Son esos quienes te juraron
Sentir tus felicidades como propias
Y por amistad te vendieron un quimérico compromiso
De tóxico actuar , de putrefactos alientos
Que de sus muertas bocas nada dicen bueno
Sino son las mentiras que ases como verdades
Sino son las brutalidades que gimen hago
Sino son los motivos de tu recelo en mis manos

Pero te juro , no hay farsas en mi boca
Cuando por fresco manjar se abalanza por la vuestra
Y en tus brazos secos se manifiesta
El falso amor que has de suponer
Soy el dueño , mas mal te emocionas
Mas deshecho tu cuerpo se aleja
Y me crees remoto a lo que murmuro
Ajeno a lo que en nuestro placer juré

Mas créeme esta vez
Que no serán muchas más las otras
En las que tus piernas destilen sobre las mías
Si no estás en armonía con mis melodías
Y tu voz vuelva a pronunciar
Las canciones que dije ya calláronse
Los amores que grité ya desvaneciéronse
Las vidas que ya dejé de visitar

Eres tú ahora entre mis risas y lamentos
Tus caricias frenéticas en travesía con las mías
Eres la que debo de esas atrocidades tomar
Y sacar fuerte , a sus ojos viciados escondida
Mientras duerman bajo hipócritas sueños
Cuando muera vuestra fe en ellos

Se siguen esas bestias tras vuestros pasos
Y de aún demenciales balbuceos
Se hacen sus cuentos
Y usted se inmiscuye de esto , y lejos
Vuestra paciencia es presa de fábulas
Pero otras causas ya no puedo yo decir

lunes, 1 de marzo de 2010

nauseabunda hermosura







"Eres todas las ideas misántropas que muérense mientras los ojos luego de cerrarse intentan nunca abrirse, mas se abren pues la luz debajo del oscuro halo yace, también bajo las negras nubes y también bajo la lluvia, yace con tu nombre sobre su gélido resplandor.
Eres ese hálito frío, ese fuelgo congelado. Las frases que hiérense y hieren, las cosas asidas al relato furioso de emociones indescifrables.

Siendo en tu inconciencia por único efecto la suerte
Las gruesas palabras ruedan ciegas por tu boca
Y no quedan letras sabias, la cordura no te toca
Y lánguidos tus deseos rezan ratos por su muerte

Mas tiempo no hay temido
En tus loas inflingidas
Tus penas ya son tus vidas
Y no te queda ni seco gemido
Que te susurre tan manso
Que a tus muertes desfallezcan
Cuando tus lástimas vagas crezcan
Siendo ahí el eterno descanso
Que ni tus sueños reclaman
La soledad templada
De tus versos limpios , de tu limpia mirada
De lo que los demás aman
Cuando por amor se superpone la decencia
Mas en ti descansa la embriaguez
Y lo que por ley hay , estás tú al revés
Que no tienes ya humor , sólo demencia

Y por todo aquello que se canta, tus risas me dicen que eres todo eso.
Eres la lástima de la mirada de los otros, los otros que con sus rigores cansaron tus mañas. Pudiese la brisa aliviar tu poca monta, mas la pena de tu letargo es tu condena, y los ritos de esos actos que consumaste, se consumieron, ahora gritándote inafectos de tus problemas, intocables, lejanos, ya no tuyos.
Eres el peligro que tus momentos quisieran no presenciar, las remotas movidas humanas que tu cuerpo no evitó, mas que tus ojos suplicaron por birlarlas, por no poner sus miradas en ellas, por no vivirlas. Pero quédanse los consuelos entre ellos, mientras aún eres el riesgo de la muerte de ellos, eres el animal rampante de ellos; mas quisieran dejarte, mas ciega pudieses quedar si pudiesen ellos tramar sus próximas vistas.

Vélanse en sí tus deseos
En sus muertes , en sus últimos paseos
Y con la desdicha eternamente asida
En la sierpe de tus manos , en tu vida poco vivida
Vuélvense oscuridades tus luces calmas
Los sueños podridos dentro del alma
Que acarreaba tus lamentos
Y que levantábate , y a tu amor muerto

Poca gracia perdida
En las ciegas causas
Que escurrían dolidas
En tus aulas
Oscuras y perdidas
Mal compromiso al velo
Que corría tras tu letargo
Eterno , de siempre decadente
Descanso indolente
Y un vivir amargo.

Eres lo que no conocí de ti, y eso roe todavía más tal poderosa fiera el vacío entre mis emociones y mi fe. Eres lo que no dejarás de ser. Eras lo que parecíasme una perfecta causa de satisfacción, pensando que tus normas las volverías obsoletas, pero ahora eres en lo que dejé de creer.

Y no eres el ángel escondido tras esa belleza.
Y esa belleza es lo que poco te queda, mas no te importa dejar de corromper."


León, a una silente Laura

jueves, 25 de febrero de 2010

allá

- En cuanto se escondan las luces del sol este día, será el mejor momento para volver a encontrarme con todas esas cosas que se me pierden luego de cada noche, acá -

"No es la primera vez que se oculta entre mis redenciones la poca deferencia que le profeso a mi integridad; pero no hay redención acá, ni redentores, ni placebos nuevos, ni mentiras corporales, sino tan sólo una bala con mi nombre. Y será mi nombre el que estará siempre en esa bala. Y será mi nombre el que se cante mientras se pasee esa bala en el aire que dejé de respirar. Y será mi nombre el que se esfume, el que llore, el que muera, el que se desespere. Y será en ese plomo la última de mis fiestas.
No es la primera vez que pasa todo “lo antes” ahora; no es ésta la depravación de la virginidad de mi decencia. Es otro capítulo más de horrores impronunciables, terribles asuntos de muchas letras que nadie pudo leer, los feos cuentos que nadie quiso contar. Y que nadie quiso escuchar.
No hay valientes bajo el sudor de un rígido revolver con forma de placer.
No hay valientes en las sábanas hediondas de la existencia insana. No los hay en mis tragos más amargos ni en las sustancias que me matan. No los hay tampoco en tus besos, ni en los tuyos, y menos en los tuyos. Ni en tus abrazos, ni en sus abrazos. Tampoco en vuestras piernas, amadas.
No hay redentores en este mundo cruel.
¡Ay de quien ose dirigirse a mí como el autonombrado y circunstancial-mecánico salvador! ¡Ay de ése y su futuro! ¡Ay de la sangre dentro de su cuerpo, y de sus ojos! ¡Ay de su deseo de continuar con su farsa de liberación!
No hay por felicidad las frases que ellos murmuran, ni sus gestos fatuos.
No hay por mejora los santos que son ellos, sino ocultismo, sino dolo.
Nadie salva a nadie.
Y no hay luz adelante sino la que me regalan mis dedos consumidos por el fuego.
Y no hay piedad en el cielo.
Y no hay misericordia, y no la habrá.



Aunque me mantiene abrasado todo el tiempo, desconozco el real sentido de lo instintivo que puede ser mi ‘vivir’; sé que mi vivir me sujeta la cabeza para no ahogarla en el pantano, pero no sé qué significa ni qué realmente desea todo el impulso que mueve mi andar, ni tampoco su búsqueda ni sus parámetros, ni tampoco sus causas ni sus efectos, ni nada. No sé “lo que es”, pero si sé “lo que no es”.
No es un buen vivir.
No es, realmente, lo que otros llamarían un vivir.
Técnicamente, no es un vivir. Se acerca más a conceptos un poco menos razonables y un tanto más viscerales, pero no existen raíces muy claras ni acepciones decentes e inteligibles para tal desgracia.
No es, por tanto, parangón de nada.

No es una forma ejemplar de percepción. Las cosas son recibidas de manera inconciente, no hay moral en su filtración, ni eufemismos, ni maquillajes.
No es un modelo condescendiente de emisión. No hay análisis ético en su actuar ni tampoco cortesía hipócrita. Ni deferencia de cualquier tipo, nunca. Ni delicadeza propia, menos social.
No es logro de nada. Tan espontáneo como natural, tan primitivo como sensorial, tan vomitivo como sinsentido, tan nada como cualquier cosa.
No es fuente de nada. No es parte de un proceso de desarrollo ni mucho menos el preámbulo para la creación de grandes obras. Es tan muerto como vivo. Es un ahora, nunca un después. Es la desatención hecha vida.
No es lo que quise fuera, y aunque hiera esto lo que ‘hay’ y lo que ‘habrá’, ni mis lamentos fueron nunca escuchados, ni mis súplicas atendidas, mas ahora acepto este traje de crueles y arrogantes espinas, y lo acicalo, y lo respeto.
No es lo que quise fuera, y aunque hay vías diferentes, prefiero concretar estas brutales empresas a tener que lidiar con sumisas nuevas patrañas. Es cálido el denso aire dentro de esta esfera, mas es repugnable el que se respira por fuera.
No es lo que quise fuera, y si acá es la indecencia gruesa, la moral ínfima, las malas costumbres, el desacato, la insolencia gritona, la depravación, el desperdicio del ser, la degeneración, el hades in terra, es todo esto acá, y helo por siempre a mi lado, acá, y no lejano como las frases que se mintieron, como la bazofia de sus cabezas en sus manos, no remoto como sus futuros muertos, como sus vidas prohibidas, como sus desencantos, no allá como lo que no poseo, y si es de mi redimir el perdón, han de ser las cosas que tengo las raíces que me mantengan por siempre asido al lodo, acá, y no las fatuas alas que se queman cobardes y ligeras al hálito del inconforme, y no los trotes que me impones para vivir con ustedes, y no la manera decadente para ser y estar allá."

Gabriel, monólogo inquieto, Verano 98

martes, 26 de enero de 2010

amore di testa

No hay más firme razón
Que la que se espera dormido
De tono discreto su venida
Y de silenciosa llegada

Cuando por amor se cuaja el ser
Cuando por amor coagúlase el alma
Brotan las ansias de placeres mejores
Y una gota de hedónico bálsamo
Que cúbreme desde los pies
Hasta la liviana conciencia

Y no hay más firme razón
Que la que poco se razona

Y no hay mejor llegada
Que una silenciosa suave venida

Y pasos firmes resuenan
Dentro de la impía profecía
Que cubre el halo
Del ahora sobre mis caminos
De la trama dibujada
Por suaves trazos híspidos
El halo de mi indecencia
La estela de mi estar

Del estar ahora alegre
Y no luego inquieto
Y no después arrepentido

El amor entramado , mudo
De silencio perpetuo , mas brillante
De luz amplia , de nunca callar
Mas silencioso y mudo

El amor reproducido , ciego
De nubes eternas , mas colorido
De colores perfectos , de nunca caer
Mas obnubilado y ciego

Amor presa
Quieto
Condescendiente espera del alma azulada
De sus amantes
Grandes caricias
Por poco conocimiento ético pensadas
Bajo la mirada perdida de la enamorada brisa
La inconciencia infinita
Vaga despreocupación
Demente sinuosa precaución
De puro insubordinado libido
De puro soberano sexo
De puro sabio placer
De pura felicidad

Y no hay más firme razón
Al instinto libre , salvaje
Que la de la sonrisa desatendida
Aún la moral muerta
Aún la muerte de la ilusión
De tientas tal la muerte propia