Porque los mártires escritos, los retazos en este estivo olvidados, el papel escondido; porque todos los restos de lo que aún reside incluso malherido y abandonado, dejado en líneas siniestras en la red, desantendido pues cayó todo su peso atolondrado cuando tú encontraste en mi boca lo que te escribí, todo, y me lo quitaste con besos; porque todo esto ya recitado y explicado aún ronronea casi silencioso entre nuestros cuerpos, y por eso en mis dedos ahora bacila tu nombre tan ebrio de regocijo como mis palabras más fuertementente pronunciadas. Y, pues, me embarga ahora tanto como me apasiona la métrica remota mas no olvidada. Y estás tú en sus líneas y entrelíneas.
Siendo esclavo de todo placer
No se entrevé otro motivo generoso
Que planee más allá del vaivén de los dedos
Moralejas de otras pasiones
Ya no siendo las que emergen furibundas
De mi cuerpo cuando al tuyo atrapa
Y descalzo el sueño que de pronto suave se desliza por los ojos cerrados
Camina lento en ese tapiz
Que resbalando tus manos por las mías tejiste
En ese desvelo cínico del juego nuestro
De la indolencia medular en todos nuestros cuerpos
De la arrogante mirada
Susurrando al oído delicadas ideasEn ese desvelo cínico del juego nuestro
De la indolencia medular en todos nuestros cuerpos
De la arrogante mirada
Que procura el deseo no se desvanezcan
Mas sin tanto ánimo
Pues en tus brazos dejó tatuado nuestro tiempo
Que cada instante donde mis ojos te cacen
Y te conviertas en mi horizonte
No importa la impertinencia de todo lo demás
Porque será silencio perfecto
Ese momento entre tu risa y la mía
Esa locura cuando cierras tus ojos
Y te sigo viendo hermosa
Aunque también se cierren los míos
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