lunes, 1 de septiembre de 2008

nada escrito

"Había una vez algo, así como persona parece, entre ser y estatua, una niña, a veces, o un juguete en ocasiones. Había una vez en que esto, la estatua y niña, quería ser feliz. Y hubo una vez, dentro de las veces en que era niña, en la que esto, la niña, pensó podía satisfacer su deseo. Vió un dulce, sobre un trozo de género o pasto, no recuerdo, y lo vió solo, sin dueño ni depredador, tirado boca abajo y arriba sobre el género, o el pasto, cubierto por su camita de aluminio y un poco de polvo odioso y desubicado. El polvo maldecía su quietud mientras el aluminio bronceabase con los ojos cerrados y dibujando fina una sonrisa entre sus pliegues, y el dulce, dentro de estos, del polvo y el aluminio, quería morir pronto y rápido. El dulce era feo y amargado, no podía ni cantar mientras el agua cubría su pelada cepa. El dulce no era dulce, sinó más bien salado, agrio y casi putrefacto. El dulce maldecía a su padre y a su madre y a sus hermanos, y a sus abuelos y a sus tíos, y a cada persona con caramelo como el de él en su sangre. El dulce gritaba en silencio, dulce és, pero gritaba igual. El dulce escupía en los recodos de las veredas, y en su desnivel, y en su nivel. El dulce no quería serlo, ser dulce, sinó más mal quería agilizar sus vueltas siendo perro. Pero nada de esto veía la niña, nada de esto le importaba a la niña. Por lo mismo, ni del dulce vamos a gestar importancia.
Entonces, había en esta vez la niña, a esa hora no estatua o juguete, luciendo su indiferencia de colores por los lares alrededor del dulce, del dulce agrio, mientras revoloteábanles moscas y ceniza sobre su corona, culpándola por el temblor en los suelos, suelos superfluos para las moscas y las cenizas, decía esta niña a veces estatua, suelos que ni en otras eras deberían importarles a moscas, menos a cenizas, y se preguntaba "¿porqué ustedes derraman agua de sus ojos sobre mis hombros cuando la tierra no les pertenece?", todo esto mientras el dulce dormía entre un bronceado aluminio y un atarantado y enfadado polvo, y la mosca decía "¿y quién nos obliga a nosotros responder tu incomodidad? porque tus preguntas son tu incomodidad, ¿quien podría a nosotras, moscas y cenizas, decir qué nos es y qué no nos es necesario?, ¿o acaso tú eres más hija del sol que nosotras, las desamparadas?", y la ceniza prosiguió "exacto, somos un pedazo de la torta que nadie comerá. Entonces, tus preguntas son en vano, mas no nuestras lágrimas. Nuestras lágrimas corren sobre tus ropas, es esa la única motivación al llorar, humedecerte, niña a veces, estatua en las otras veces.". Y la niña, obvio, entendía nada, ni porqué hablaba con moscas, ni porqué su insanidad incluso le hacía escuchar cenizas parlantes. Entonces, dentro de esa vez, la niña vió el suelo, de pasto o género, y vió un aluminio, bronceándose, bajo un polvo enojón, y estos, juntos, sobre un dulce, caramelo salado y suicida, con la horca rodeando su cuello, cuello de azucar, a punto de percutar los últimos movimientos de su confezioni vita. Entonces, otra vez entonceando dentro de esta vez, la niña bofeteó a la mosca, matándola parece, y sopló a la ceniza, matándola también parece. Y recitó algo que no recuerdo, ni la niña en su estado de niña tampoco, pero que si luego en su forma de juguete pudo hacer; recitó algo que en otras lenguas un poco barbáricas o greco romanas, no recuerdo, recuerdo poco, ahora mi cordura flota sonrojada y somnolienta y riendo alrededor de mis orejas sangrantes, algo que en esas lenguas sonaba a esto, parece:
"Cuando los dulces piensen en morir
todos, entonces, deberemos morir.
Cuando las moscas requieran la tierra
todos, entonces, deberemos morir.
Cuando las cenizas se amisten con moscas
todos, entonces, deberemos morir.
Cuando en mis hombros caiga agua
de ojos de insectos
de ojos de polvo quemado
todos, entonces, deberemos morir.
Cuando ya ustedes
yo no
ustedes y ustedes
puedan leer de los pastos mojados
y los géneros mojados
por moscas
por cenizas
todos, entonces, deberemos morir.
Cuando se entienda mi historia
todos, entonces, deberemos morir.
Y sólo cuando el dulce, amargado,
pueda librarse del polvo
pueda safarse del aluminio
y convertirse en perro
obvio, después de morir,
ahi recién, ustedes y yo,
todos, entonces, mereceremos volver a vivir.
Pero hasta ese tiempo
volveremos las cabezas para reírnos
de los defectos
de las virtudes
y no recojeremos a los dulces
y escucharemos a moscas y a ceniza
cantar bajo sus llantos
y seremos todos indiferentes,
y si sigue todo así
todos, entonces, deberemos morir.
Ahora, te digo mosca, te digo ceniza
yo quiero morir
como niña
para volver a descanzar en un rato
como juguete o estatua,
y cuando despierte
todos, entonces, deberán morir.
Ahora te digo
a ti
y ahora les grito
a ustedes
que voy a dormir, a soñar
y para ese momento, si su aliento aún apesta
todos, entonces, deberán morir.
Y cuando no haya dulce
sinó perro
y este pueda ladrar
y morder a quién lo merezca
y comer de todo
de la basura, de manjares, de los ríos,
como dije, y no entendieron,
todos, entonces, merecerán volver a vivir."
Y denuevo dentro de esa vez, ahora la niña en juguete y el dulce en estado de suicidio renovador, con el polvo sobre el pasto, o género, y las moscas apareándose con las cenizas, y los pasillos de Alejandría en silencio, todos muertos, se escuchan aplausos, húmedos aplausos, sobre la tierra, sobre los techos, sobre las ropas muertas de los anteriores moradores del mundo y sobre, también, los trapos hediondos de los recién cadáveres. Se escuchan fuerte ahora, con silbidos y gritos, los aplausos. Se veía venir, lo decía la niña, lo decía la decencia, lo decía la hermoza locura, el apocalipsis de los demonios mortales, el de las "personas".
Es la lluvia.
Y fin, decían los labios sobre los cielos, entre las nubes, y fin se escuchaba entre las gotas que caían desde arriba.
Es la lluvia amada de la niña. Es la lluvia limpiadora.
Pero ahora la niña es estatua, o juguete, aunque sangrante aún seguía.
¿Porqué no se puede conjugar, al mismo tiempo, cordura y felicidad? La lluvia tiene todas las respuestas, pero es egoísta y metodista y mecánica.
¿Porqué hay que que ser juguete o estatua para descanzar?
¿Porqué muero lento?
¿Porqué se debe silenciar a las moscas y a las cenizas para recordar que somos personas?
¿Porqué la inercia, ser humano, me va léntamente dejando solo?
¿Porqué los dulces deben querer ser perros?
¿Porqué ahora volveré, también, a ser juguete?
Y de las nubes se planteó, dentro de la misma vez, una conclusión linda, mas sin respuesta ni revividora, aún los cadáveres pudrianse dentro de la biblioteca, sobre el pasto y el género:
"Vamos a gobernar las cloacas
asi, les juro, vomitarán incluso las ratas
por el jugo de la vida
por el rocío maldito de nuestras cuencas
y volarán lejos las moscas
y la ceniza no se separará de la madera.
Vamos a engañar a las personas
así, les juro, vomitarán todos
y recién
todos, entonces, merecerán vivir."
Y yo les dije, más bien me dije, más bien lo pensé "Prefiero pensar que no hay nada escrito", y después de eso, abatido caí, dentro del destino inmediato, dentro de EL charco de la lluvia. Y así pude descanzar de toda esta mierda, y quize volver a ver a la niña, por lo que me transformé, para dormir, en juguete y en estatua. Y así pude entender las razones y no sólo las letras y los discursos. Y así pude empezar a soñar en limpio. Y así pude empezar a amar tan simple a cada cosa, a mi vida, a mi familia.
Voy a traducir esto luego, a un idioma más general, para poder hacérselo saber a Laura y a Mina. A mi padre le doy el original. Amé otra vez que mi madre haya muerto. Amé otra vez haberte conocido, Laura."
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León.



Voy a vomitar, ahora. Tengo unas nauseas tremendas en cada uno de mis órganos.Voy a vomitar, luego, después de vomitar ahora. Voy a empezar a engañar a las personas. Voy a empezar a mentir más seguido pa poder tener un poco de poder. Voy a empezar a volver loca a la gente. Voy a vomitar, ahora.
Y luego de dormir, volveré a dormir despierto. Prefiero soñar a tener que aceptar que me colapsa la mierda. Voy a vomitar dentro de los sueños. Voy a tomar un poco de agua y un par de pastillas. Voy a fumar un par de cigarros. Voy a caminar desacompañado por un rato. Voy a ver a la gente. Voy a vomitar ahora. Voy a matar al causante de mi histeria. Voy a matar a ese conchadesumadre si me trae, denuevo, depresión.
Prediero morir a volver a eso.

4 comentarios:

el pablo dijo...

hidden track:
"Quienes merezcan un funeral
verán mis flores sobre sus cajones
y caer de mis ojos lágrimas.
Pero mientras, así pesado,
miraré de reojo sus pasares
y me burlaré de su intodo
y gritaré cuando sus madres
y sus padres
y parientes
y sus amigos, todos ellos,
estén en silencio
de negro y cabeza gacha
celebrando sus muertes."

el pablo dijo...

...no. no puedo estar convirtiéndome, denuevo, en mi peor enemigo...

Anónimo dijo...

me kgo de la risa. dbes estar pero mui enfermo pa escribir kosas kmo estas, aunq igual me interesa tratar de komprnder tu abultada amalgama de ideas y teoryas, para oviamnte segir riendo. voy a difundirte por ai, tratare de acerlo sin reirme.

Myself dijo...

ok. mucha muerte para mi por hoy
sabes que te quiero y te respeto
espero que recuperes tu animo
y que salgas de las tinieblas
en las que te encuentras porque
encontrarse ahi tanto tiempo
puede volverse costumbre y consumirte.

cuidate un abrazo
t.a