Algún día volveré a ser yo el que gobierne mis apocentos. Saldrán volando metafóricas lacras y unos cuantos cuadros esquemáticos sin-sentido.
Algún día será tan grande el silencio que morirán de una vez todos los recuerdos que aún siguen tatuados en mi corazón; los trazos impíos de tus pinceles todavía tienen el control de mis desatendidas y asistemáticas emociones.
Algún día seré ciego ante tus hermozas locuras y tu simple alegría. Veré más allá de tus bellos cabellos y habré escuchado mil y una canciones de amor pasajero.
Algún día se convertirá en ese día. Alguna vez será ese momento, el momento en que tú puedas volar por sobre cada uno de tus errores y yo pueda navegar por el mar de los míos, y cruzarlo.
Pero todavía no, aún no tengo las fuerzas para expiar los pecados que no he cometido ni el dinero para pagar mi muerte.
Porqué se complican las carreras en los últimos metros?
Las neuronas me quieren dejar solo y yo no poseo más que un montón de torpes conocimientos lerdos e inútiles. Lo que se no me sirve, y lo que tengo no lo puedo ocupar.
Teorizar una cirscuntancia onírica en un momento de soledad será la solución?
Arrancar las últimas pulgadas de cordura en mi añeja mente será la conclusión de mi más aguerrida historia?
No creo, pensar hace mal. Entre más "uso" los acordes cerebrales, más fuerte es la jaqueca.
No pensar es la madre de las tranquilidades. Y yo aún vivo lejos de estas señoritas.
No creer es la semilla de mi nueva salvación, pero mis palabras aún tienen el sentido loco con el cual las dejaste. Ni el negro ni el blanco son distintos para mi, todo rojo se inunda mi conciente inconciente. Las hojas enormes de mis flores tienen mi alma tapada. Mi halo se encuentra tibio, pero ciego.
Será acaso el principio de un fin que nadie quiere reconocer?
Las puertas están todas abiertas y yo voy bajo tierra, con los ojos ensangrentados y los dedos semi muertos.
Las ventanas están ya todas rotas. Cada uno de mis pasos deja una huella de hemoglobina enorme; se me ha empujado a tratar de asimilar que la indecencia del corazón es la única razón de vivir... pero siento que no es así.
Mis venas, todas, quieren fluir no sólo en líquido. Les apesta transportar igual que todas las demás, quieren un cúmulo de diversión que les he negado hace tiempo. Mi sangre está aburrida, tendré que convertirme en el juego violento en nuestra desesperación.
Quien tirará las cartas ahora?
Odio tener que asumir lo que mis hijos piden golpee y mute con mis palabras. Odio tener que ver con los ojos de alguien más. Odio tener que ser mudo ahora y no decir lo que me punza el alma.
Odio que nadie pueda corroer mi decadencia. Nadie es capaz de interpretar las emociones ajenas y menos las mías. Siento que estoy escupiendo sobre los ojos de los demás, mientras estos me bosquejan sonrisas que nadie comprende. Entre grises y gases, ya nada me satisface.
Todo el mundo pierde el colorido utópico que ha sido peleado por tantos siempre. Ahora las plazas se pudren bajos los pies de miles de estúpidos estándares seres insípidos. Mis ojos ya no quieren mirar hacia afuera, será la miopía un puente inconcluso en mi vida?
No quiero ahora hablar de puentes, ya todos se derrumbaron. Lo obsoleto impera en todas partes, los viejos olores son quienes rigen el "porqué" y el "cómo" de todo.
Estoy apestado en una silla que ni cariño me tiene.
Algún día dejaré de hacer esto y me visitarán millones de frases repetidas, coreando todas la vuelta al rodeo de alguien que nisiquiera conocen. Y yo dibujaré un par de labios alegres bajo mi naríz.
Pero ese día no es hoy, y eso me alegra. Mantiene viva la única forma de querer ser feliz que conozco.
Amo tener que amar desmerecidamente, porque de las aventuras uno suda y sangra y muere. En la quietud de lo rutinario mueren bostezando nuestras existencias.
Seré el tipo más idiota del mundo, pero estoy seguro que puedo amar, quizás bien, quizás mal.
Seré el hombre más inútil del mundo, pero estoy seguro que conozco caminos de indecente felicidad que nadie jamás se ha imaginado. Y un ángel caído siempre me acompaña, mis manos revolotean siempre defendiéndose de él.
Seré nadie, pero eso no me importa. No te puedes burlar de nadie, ni hablar de nadie, ni desfallecer a nadie. Prefiero una invisibilidad implícita a verme entre musgos carnívoros y miles de putas indecentes hambrientas de dolor.
Te amo, pero sabes tanto como desconoces.
Te amo, pero no me sirves, tus manos no quieren alcohol en las mías.
Ahora rezaré por otro día que no quiera ser ese día.
Quiero ver tus ojos ebrios saludar a los míos, y tus manos lánguidas apretar el aire entre tu ironía y la mía.
Quiero tanto que las letras se quedan pequeñas.
Quiero un manto con clavos en cada punta y que miles de enanos golpeen con fuerza las esquinas, mientras me cobijo bajo la tela oscura de mi insomnia. Quiero no poder seguir diciendo lo que no quiero que escuches.
Alguien trae consigo un diccionario?
Quiero que lean mis dedos y digan sin esforzarse las frases idiotas que puedan descifrar. Quiero que alguien pueda ser chacal en mis idioteces.
Quiero sentir la incoherencia ajena de mis palabras golpear mi frente.
Quiero ser, algún día, lo que no desearía odiar.
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Alone - Downface
(y no Creed, ni Tool, ni Pearl Jam, ni nadie más)
(y no Creed, ni Tool, ni Pearl Jam, ni nadie más)
1 comentario:
Y como dijo el padre de Humberto Suazo:
"no tengo porqué estar de acuerdo con lo que pienso".
amen
you can not kill what you did not create.
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