
Mientras no respiras
Tratas de tu automatismo arrancar
Mas no descubres que este pequeño momento
Es un instante eterno
Y que temporalmente
Con nada
Estás alejado de la vida.
Todos tus ilegítimos llantos
Y tus precoses sensaciones de abandono nefasto
Con tus jaquecas y con tus inertes abrazos
No quieren de tus maquinaciones descansar
Acodarse un momento, liberarse
De las hemorragias residuales pintando tu cuerpo
De tus lágrimas y tu sonrisa fingida
De ti y tu simpática apatía.
Y que tus hermanos llamen a las bestias
De las que escapaste
Y que volviste a domesticar.
Son tus miedos infinitos
Entre tu inhalación y tu exhalación.
Es en una pausa deprimente
Mientras se cierran labios y lamentos
Cuando ves que nada asiste
Y que el ahora se convierte
En una eterna oscuridad
Que sin tomar de nuevo el aliento
Tu fe será otro intento
No más que otro error
Por levantar del fango tu comportamiento
De simples llagas en tus venas
De vicios planos
De amores desamados
Y de comunes volátiles dilemas.
Quieres después de tu patética inhalación
Salvar tu vida acabándola
Pero desconoces la mecánica figura
Del constante receso que te invadió
Y que insalvable y perverso
Habrá de hacer infinitos tus quejidos
Y traerá consigo
Una y otra atormentada vez
Tu siguiente enésima novelesca exhalación.
Piensas a esa luz rutilante
Pero es tan sólo otro artificial fuego
Que te ha hecho respirar.

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