domingo, 9 de noviembre de 2008

vista panorámica del tosco sangramiento de Lilith




"Entiende, que yo ya lo hice, esto es una pelea de luces apagadas. No te causa asco mirar al ave asesinada sin plumas?
Señorita, me impacienta su prudente forma de caminar hacia mi. Ya no eres la Laura con dotes para revivirme. Te moriste el día que me mataste. Aún no puedes sacarte esas lágrimas de tus azules ojos? Tienes la mirada cristalizada, te duelen las cuencas pero repudias tener que limpiarlas.
Mi amor, aún miro hacia arriba para ver tu hermozura, mas tu estómago te duele demasiado para entenderme. Ya no es suficiente el montón de absurdas palabras que tienes para decirme, recuerda que mentías al mentir, tus labios son tan incensatos como yo. Todavía puedes decir que me quieres?
Todo será mentira hasta que se demuestre lo contrario.
Todas tus risas serán falsas hasta que logres volver a suavizar mi cáncer. Ya tus remotas manos no masajean el tumor en mi sangre. Todas tus minúsculas letras recorriendo el aire entre tú y yo ahora no saben más que a películas viejas, tu fraseado es ridículamente burdo y repetido. Tus oraciones no dicen nada más que obviedades de una criatura desorientada y loca.
Tu rubio cabello ahora no brilla tanto.
Todos tus síntomas yo ya los sentí golpear mi pecho. No volverás a indagar entre mis ropas hasta que yo pueda ver inocentes a todos tus muertos.
Eres algo que está muy poco producido, material aletargado de situaciones que no puedes controlar. Eres hermoza, Laura, pero tus ojos se ven demasiado pesados. Tus manos están frías y te duelen las costillas de tanto reír.
Te suenan familiares ahora sueños de vidas que no están. Ya no puedes soportar verme fuera de tu juego. Ya no puedes cargar más mi mochila.
Mi amor, te amo ahora más que nunca, pero recuerda que puedo ser tan patético como tú. Aprendí a mentir gracias a ti. Nadie me ve desde su lado de la calle, son sólo sombras las que parpadean bajo mis pies. Tú no estas ajena a esto, la palabra "especial" te ha quedado grande. Ninguna silueta me persigue, mi rastro no es otro que el que llevo delante de mi torzo, golpeando los tambores de la marcha que nadie ha de escuchar. Soy muy angosto para percibir tu extraña armonía, y tú eres otra más del montón. Recuerdas haber hecho algo que nadie más recuerde?
Laura, mi Laura, la nueva Laura, tus piecesitos de flores huelen a algo que no quiero ver y tu aliento sabe a algo que no quiero escuchar. Tus labios aún deseo, pero los míos se muerden y sangran pensando en que maquinación te encuentras ahora. No puedes ver más allá de mi cara, dulce idiota mujer insensible.
Quieres besarme?
Quieres abrazarme?
Yo tengo un perro, tú que tienes?
Has vuelto a ser la Katja que me dijiste olvidara. Has vuelto a ser la que se esconde tras el escritorio frente al mío. Has vuelto ha ser un objeto, y no un sujeto. Y lamentablemente no tengo dinero (no quiero) para volver a comprarte.
Puedo saber que has hecho para expiar tus culpas? Yo me he remojado en una taza gigante de leche y avena, lo juro. Tengo el halo roto pero dulce, esperando una bienvenida de sueños que una mujer aún no piensa tener. Soy el deseo de una delicada muerte.
Quiero irme fuera de donde no estoy.
No tienes ni la fuerza ni el poder para arrastrarme adonde no quiero ir.
Me persigue, como a ti lo hizo, una carta de suicidio premonitoria. He escuchado gritar a un par de ligas y un baúl la agonía de mi vida, y yo voy suave cantando su melodía. Creo ser ahora un trozo de heroe, lo necesario para descansar siempre.
Laura, ya no serás Laura. Morirás en pedazos frente a mi máquina de pesadillas rotas. Niña de los ojos de mar, no me has traído los recuerdos que debiste haber pensado deseaba. Acaso has tramado mis pasos junto a los tuyos con una botella de licor en las manos? Te aborrezco, como a mi, porque se que ha sido así, mi rencor persigue sin tropiezos a mis más actuales lamentos. Y mi melancolía llora bajo el manto de tus pequeñas historias de regreso estúpido, rezando por la caída de un par de ángeles que sólo los topos conocen.
Mi ceguedad me impedirá mirar por sobre tu falsedad. Lo siento.
Y ahora vete, toma un espejo y mírate: hoy es tan sólo otro de esos días.
Me duele el estómago...
Voy a remirar tus fotos y juro veré tan sólo una fea copia del demonio que odias.
Lamento las heridas en mi corazón tanto como las heridas en el tuyo.
Ahora quiero descansar y dejar de hablar contigo, tu boca silente sólo me hace aborrecerte un poco más.
Chau!"


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León




SEETHER - Tied my hands





1 comentario:

el pablo dijo...

Y los padres de todos ellos
rogarán por una muerte rápida.
Pero no puedo negarme
a mis impulsos interiores
a mi necromentalismo abstracto
ni a mis más preciadas ganas de verlos fallecer.
Y los padres de todos ellos
lloran sobre mis zapatos
y me piden que jale el gatillo
en varios idiomas
pero sus lenguas no me importan.
Rebanaré los estomagos de los más feos
y sacudiré en un bol con ácido las cabezas de los más estúpidos.
Y que mi palabra
como la de Dios
se tome por certeza.
Tengo que acariciar las escamas de mi lagarto
y alimentar el enjambre de coyotes que viven en mi pecera.
Chao personas!
Mañana los veré
vestido en ropas nuevas
y más gordo, lleno de visceras ajenas.