viernes, 5 de diciembre de 2008

método de antisofocación

Y lo que entre mis manos se mece desaparece, entre las cuerdas de mi liviana frialdad y los mantos de mi reposo. Y sueño, junto a mis moras y demoras, que ya es hora. Hora de todo y de nada, de descansar corriendo y hablar en silencio. Y me desmayo, brotando y saltando, puliendo los remaches de mis costillas y limpiando los zurcos entre mis dedos, rebotando de aquí a allá, entre puertas y ventanas, diciendo nada, saliendo de donde no he entrado, recibiendo a los pájaros en el agua y alimentando al ganado entre las estrellas que nadie me ha regalado. Y suspiro, entre mi cama y un montón de cartas rotas, letras aleídas por todos, escuchadas por los camarones del coral.
Voy a bailar con nadie la estrofa muerta de mi canción más desganada, y sonreiremos juntos esta noche, bebiendo y comiendo bien, entre cerdos supra alimentados y vacas mutantes británicas, con dolares en mano, sugeriendo una botella de leche para todos los que no estén y moriremos, vistos por nadie, en la mancha de nuestros zapatos plasmada en licor en el pedregoso suelo. Y mañana estaremos idos, uno al lado del otro, el uno por el otro, dentro del mismo charco de sangre.


Reconocimiento antipersonal del exánime pasota abandonado en la soledad de su indecente y sistemático deseo de ser peor siempre.



"Todas las causas perdidas
impropias y pasajeras rutas
ellas hediondas a etanol y agua
rodéanle al charco de heces
en la manzana de todas las voces tristes
la comunidad de los tontos felices
que asienten las dudas de otros
putos potros infelices
que de semental nada tienen
raquíticos menguantes de personas
consumiendo lo inconsumible
haciendo de los hoyos casas
menstruando dentro de un televisor estereo
tomando de la llave de tres ojos
con un resumen de sus vidas en los zapatos
y como un gato a la defensiva
y les duele el craneo
pinchan sus cascos zumbidos tridimensionales
de monoauralidad improbable
escupidas por simios de telas grandes.
Se sientan en el suelo
y mueren por tiempo
se agotan
y yo los veo.
Y no me aburro
soy telón de escenas poco probables
dantescas etapas de una sucedida matanza
que de entre ciervos de luces arranca
y no me protejo
yo ya estoy viejo
acurrucado en mantas de porcelana y té
comunicando opiniones en humo condecente
con nada decente, todo impotente
pero ya no me duelen los dedos
las brisas aereas conceptualizan mis gritos
amorfas letras de montañas y lagos petreos
duras piedras en mis azulejos
y los ojos en azufre y matemático lumbre
con un lenguaje idiotizado atemorizan
y con cuidado priorizan mis premisas.
Se cristalizan los párpados ajenos
con el virus pasajero de los milenios arraigados
de raíces celestiales oscuras y mentirosas
y monstruos de dos cabezas asechadores y tercos
no quieren reconocer que son puercos
en la sinfonía de su desolación colectiva
ya no asombran a quienes salieron de las sombras
y gritaron.
Bienvenidos a la muerte de todo lo dicho y hecho
que no quede pecho libre de plomo
aquí todos mueren si creyeron en creer
y escucharon las entrecortadas historias de fé.
Bienvenidos al teatro de la niebla
oscura sala de tez pálida y manos sangrientas
filosos los hilos que tus cimientos protegen
y hermosa tu sangre histérica
que colérica trama mis pisadas
como las gotas al ritmo devastador de la agonía
asómbrase mi mente por tan demente acabado
y repliego mis brazos hacia tí.
Bienvenidos donde yo he sido recibido
y las pausas tienen gusto a chocolate
y las mentiras aplauden a los viñedos de orates
todos locos corren entre los árboles
y nadie es primate
cada cual sostiene su poca cordura
cuando poca es exagerado y engreído
y bailan las ideas de un lado hacia el otro
y hacia el otro
e inventamos otro
mientras se dibuja otro
y morimos en otro.
Y nadie se pregunta el porqué
y cuando se abren las puertas de su mejora
todo a una hora, todo en porciones de álgebra ecuménica
entre lazos rosas y espejos.
Todos difieren conmigo
pero son ellos entre ellos reflejos
del pasajero anterior en la fila del almuerzo
y del chofer de la carroza negra.
Y nadie se pregunta el cuando
el término del inicio de su opresión
todos conocen el feto de su infeliz travesía
pero nadie la salida
a la prometida tierra de blancos edificios de impuestos
y escaleras mecánicas pero amables
donde todo es agua potable
nadie ahí se envenena
y lo de los papeles en esa tierra se venera
hay alas volando sobre alas de pegamento claro
sobre pieles de cadáveres contrarios
y un dios sobre craneos maltratados.
Eso se dijo
eso se mintió
eso se escribió
eso se escupió
entre miles de tajos de tinta de gente trapienta
mentirosos gozadores del hambre ajena
su alimento fué y será la perdición del amigo
y de la mujer que no pague el abrigo
que ellos venden en bolsas de oro reciclado
con un sutil recuerdo de sus reglas
ustedes se pertenecen hasta nosotros queramos
sean las piedras de nuestros palacios
y desfallezcan
entre los ladrillos y la mezcla
y suenen los tambores de los hacedores de mitos
contando de a uno los minutos para llegar al cielo
no ven que sólo les pertenece el suelo
y todo lo nada que hay debajo de él
el fuego consume su perceptiva ignorancia
y una regalada vagancia para actuar.
Somos preceptos de antisofocación
metódica y práctica mescolanza de frutos maduros
y corazones duros y caninos
de tantas pedradas en la sangre.
Todos los monos huelen a vinagre
enajenación mortuaria de licores grandes
destilaciones entre navajas y palos santos
y una toalla de redención.
Quieren volar dentro de las nubes talladas en su libro
pero de palabras no se hace un paraíso
las manzanas matan tanto te sangran
y los rezos se pierden en el viento
no puedes colar una perfección en un anillo de madera
en una perfecta controversia de hojas santeras
son oraciones melancólicas de vidas muertas
y cólera antigua de maniatados ladrones.
Peludos macacos peones
de manos más grandes inquietas
por robar de entre sus bolsillos y sienes
todo y más nada dejar a la deriva
de una pregunta que todo mate
de un cuestionamiento que libre al consumido
y que corte las grillas de perdones superiores
y los deje ir a brazos abiertos de nuevo
en un zamarreo a su institución parca y sucia
en un escape gitano de sus casas pequeñas
que no se muevan de sus filas enumeradas
y que prosigan con la marcha orgullosa de la peste.
Dios dijo
róbenle todo a todos
así necesitarán de mi complacencia
y me escucharán.
Y así fué
todo fué robado
cada criminal de sotana vejó la vida de todos
y no se escuchó más.
Todo fué silencio después de los 7 días
ya no es hora de hacer más
todos se parecen a él, criminales
y la creación merece miles de vidas más
y de años más
de descanso.
Doy gracias a la madre tierra por no ser semejante al dios
y ruego al padre sol nunca serlo tampoco
estoy libre de maquinaciones etéreas y sugestivas
y me sano sin mirar muy alto.
Ahora miro afuera
y nada veo
es hora del cierre de las transmisiones
y ya prediqué mis oraciones.
Huelo fuerte y siento
que todo es un trozo de estiercol a mi alrededor
pero soy feliz sintiendo
que así loco aún puedo alegre seguir muriendo.
Salud!
que agradezco a cada minuto ido
por alejarme más del cielo de los no descansados.
Puedo ser un patético muerto
pero viví y obré para merecerlo.
Tu dios no me amá
pero a quién si?"

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Gabriel / entonada en licor rojo.


Slipknot - The Shape

















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