viernes, 26 de diciembre de 2008

Silueta del todo y tú

(a song about stupify)


Puedes deletrear ahora en silencio todo lo que suspiraste con tus labios alguna vez entre las veces que tenías los ojos abiertos en mí?

Eres la muerte de todas mis muertes

El agónico descanso entre la soledad y un buen día

Quise que fueras el animal criminal de todos mis minutos

Mas tan sólo fuiste un fantasma en la claridad de mi apatía.



Y te susurré al oído

Lo que nadie más ha escuchado

Y bailé en tu danza de a dos

Comulgué en la inconciencia de lo que no he vivido

Mientras besabas lo que ahora odias

Y sangré en tu tragedia de a dos.


Puedes pronunciar ahora en silencio todo lo que gritaste con tu ira mientras te alejabas entre mis risas y luego sumisa volvías?

Eres el principio de todos mis errores

La patética letanía entre mis sueños y una caricia fría

Quise que fueras el ángel redentor del resto de mi vida

Pero tan sólo fuiste un asesino en la oscuridad de mi alegría.


Eres todo lo que mis ojos gritan hacia adentro

El aire viciado en mis pulmones y la putrefacción

De todas las cosas que mis sucias manos tocan

Y la dulce anemia cromada en cada estación

Donde alguna vez de esas veces nos besamos

Y te veías hermosa y me veía en ti

Donde alguna vez de esas veces nos perdimos

Y te perdías presurosa dentro de mí

Juntos en el mismo lago de sangre que concebimos

En un solo aparato de hormonal animación escondida

Pero siendo todo te perdiste de entre mis dedos

Y ya la flor que amaba está muerta igual que tu vida.


Y te susurré al oído

Lo que nadie más ha escuchado

Y bailé en tu danza de a dos

Comulgué en la inconciencia de lo que no he vivido

Mientras besabas lo que ahora odias

Y sangré en tu tragedia de a dos.


Puedes decirme ahora que me amas?

Puedes?

Puedes usar el silencio para tranquilizar mi agonía?

Puedes?

Puedes domar al monstruo de todo lo demás y llevarme donde nadie más se interese por tu muerte y la mía?

Pero ya eres el cadáver vivo que sepulté ayer

Y aunque tus gritos despierten a todos los demonios de los cuentos

Y aunque te ahogues en un afónico si a todas mis preguntas

Ya estoy demasiado sordo y sólo de acá me quiero ir.


Y te susurré al oído

Lo que nadie más ha escuchado

Eres todo lo que quiero sentir

Pero ahora me importa nada.

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