lunes, 15 de diciembre de 2008

víscera

Dentro
como un sutil beso que se queda dormido
entre una metamorfosis de un sentimiento tapado en migajas de papel
con cara de pragmático asunto angelical en los ojos
sin una cuerda
que pueda atar todos los cordones
temerosos pasos de un demonio caído
uniones certeras entre mi ardor y la inconciente fortuna que no conozco
que sienta
que se pudren en un carrusel de hormonales emociones
todas las palabras y las imágenes de dioses y hadas bufonezcas
mientras soplando la piel afligen la soledad entre mis sombras
por dentro
corriendo empapados en mi sangre
por las venas aún no mutiladas con licor y lujuria
y quieran salir
vomitando flores
escupiendo
porqué?
se escriben unas mentiras apareadas en oraciones viciadas
dentro
de cada cosa que aún no ha querido caer
consumidas en el fuego fatuo de pecados ulteriores a tus aturdidos ojos
porqué?
se ordenan los cubos de esta melancolía
atravesando las alas acuáticas de los perros que jamás han de morir
ladrando poesías siniestras
eléctricas sensaciones en la piel
tumultos de ira en las sienes
desvanecen
y desaparecen
dentro
y ya más nada tiene sentido si no hay hojas blancas asomándese inquietas por sobre tu cabeza
pidiendo una bala que humedezca en rojo tu cara
y te abandone la vida
dejándote la extraña forma que tienes de mirar
dentro
y nada más dentro.

Todos tus amarillos corceles apestan
y las máscaras tatuadas en risas tóxicas me abandonan
me ahogo
dentro
de cada instante en el que no has de querer vivir
simulando una pirueta compleja con tu álito de autómata senil
y te desmayas
y me desmayas
dentro
cuando te inundan los oídos mis frases
y tu sangre te coleriza
y te sueltas del carril de ese tren que te armaste
consumiendo humo
tiritando en el sol
oxidados dedos sobre tus rojas mejillas
encontrando respuestas a gritos que jamás gritaste
palabras que jamás dijiste
dentro.

Quise ver mi reflejo alegre en la tierra mojada
cuando la lluvia no nos dejaba conversar
pero siempre era el cemento húmedo
ilusa mortuaria carta de una sinfonía cómica
en el asfalto aguado
por tu saliva y los llantos que nunca entendiste
todo me sabía a mierda irreal
de libros contagiosos de viejos con lepra en el iris
dentro
todo me sabía siempre a estiercol
cuando miraba en ese espejo
y no me veía
dentro
me encontraba fuera
de todo lo que quería ser
y no estaba
dentro
de lo que deseaba soñar
todo era una obligación patética de los síntomas de la enfermedad
que enferma sin enfermar
de los licores suntuosos
que duermen sin embriagar
tonto
me mojabas con tu amor
pero por dentro
siempre fué todo desértico
seco
y un adiós con olor a molesto desasosiego.

Frunzo el ceño y escupo sangre sobre todas estas letras retóricas
amalgama inmunda de inconcienca admitida y soledad
sucia opción de salida a la tristeza
y dentro
odio cada espacio entre lo que entiendo
y lo insuperablemente burdo y cierto
y me deprime la tragedia de la muerte de todo lo que no pude comprender
todo esta acá
dentro
y me lastima el alma
saber que crece la indecencia con la bellesa falsa de las ideas
y la gramática de etiqueta
y me vomito
dentro
por ser el creador de todo lo que en mi espalda cargo muerto
y detesto
bien dentro
las pisadas que di junto a ustedes
junto a tí
junto a mi aborrecible conciencia
y me ahogo
en todo lo que jamás saldrá de acá
en todo lo que alguna vez será mejor que el gris delante de mis ojos
la realidad de mi oniricidad
me sofoco riendo en espontáneo y no mecánico
y sueño en una nube
dentro
y ajeno de todo
flotando en lo incierto
y cocinando absurdos movimientos en mi irrealidad.

Amé tener que amar gratis
a todo lo que me gritó en los oídos felicidad
mentiras de colores opacos
placebos cada uno en su estupidez
inconclusos prólogos de libros en blanco
paños de heridas mentales
pero ahora todos afuera
coreando el ritmo de una lluvia de verano
muriendo ellos
matándolos con mi tribu de inconcientes sacerdotes
descansando
y rezagando a mis espaldas la sobriedad.

Y abrazando un árbol de espinas
grito a cada viento que la tranquilidad me invade
y no me deja en paz
tocando una sonata de suave sutileza en mis manos
y descanso hedonista en el corazón.

Me escapo
de todo lo que no sepa saber
que me complica entender que no sepas
que no sabes lo que sé
dentro
de lo que nadie sabe
y todo lo que en trazos de pinceles gigantes
crees creer.



40 below summer - breathless










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