lunes, 1 de diciembre de 2008

animal de errores del error animal


Egypt central - you make me sick

Entre míseros pedazos de números demagógicos
pierdo la sensación de aire
y no veo ningún refugio.
Sólo se huele mierda por todas partes
y los pájaros ya no vuelan
ni nadie asalta a nadie, todo se ve gris
y yo con mis pestañas juntas
recordando las mutaciones agresivas de mis plantas
y los pabellones de muertos riendo
entre mi habitación y las demás,
descansando a veces
y luego cogiendo la carne denuevo;
son cada uno de ellos cuerdas de la misma red
los filosos fierros de la jaula de extroversión humana
y las notas blancas
con lápices brillantes
pegadas al refrigerador
diciendo que no hay remedio para esto
que ya todo esta dicho y hecho
y que hay que esperar
el galope de caballos que nadie ha visto
y el susurro de ángeles bípedos y escamozos
trayendo dolor y salvación a los lectores de la fé
y me matan
gritando sus nombres hebreos
vomitando en mi chacra de inocente violencia espontanea
y masticando las orillas de mis alimentos.
Pero no me importa
no puedo hacer dulce las fecas del suelo
y tratar de acercar las estrellas a este incendio;
sólo hay que aguantar
y gritar despacio bajo el agua
que no he sido envenenado
con los antídotos rústicos y mágicos de los hijos de José.
Siempre todo es malo
pero ayer o mañana fué o será peor
y yo quedo conforme
sabiendo que estoy en algún norte
de alguna parte
y que desde abajo siempre habrán miradas hacia arriba
buscando las mismas respuestas
que yo aún no he podido adivinar.
Y estoy de espaldas a la verdad
de cabeza momentaneamente leyendo un ritmo de conciencia admitida
mientras corrijo ciertas tareas de acciones inmaduras
y desde afuera gritan
"deja a la afluencia en paz
sólo han venido a regalarnos sus patéticas vidas
y a escuchar las mentiras que ellos asumen ricas
y a escuchar las falsedades que ellos asumen suaves.
Que importa si se desnutren dándonos sus almas?
No son ellos tan sólo alimento de cosas superiores?"
y quedé en silencio
soportando la ira de escuchar lo cierto
y amasando un disparo certero a la sien del orador,
pero me tiritan las manos y mis ojos aún no se quieren abrir
esperan un anuncio demencial
de malvados movimientos transversales al placer
que venga del animal que necesito amar.
No hay animal
me dijeron,
no es cuestión de mirar el alba y sonreír
mientras abres las cortinas de tu oscura pieza
y salir a buscar tu presa al cesto de las presas amables.
Tienes que cazar
me dijeron,
y no sólo mirar como viene la gente en sentido contrario
queriendo chocar con tus hombros
y alucinando en una suprasuseción de hechos caóticos
las cosas lindas que quieres para ti,
Y caí
dentro de mi propia levadura
y retocando los detalles de mi pan
mientras se me humedecían las piernas y los brazos
y bailaba
entonando una balada mecánica animal
que denotaba paciencia
y connotaba intranquilidad.
Ahora tengo un cero en el ayer
y voy sumando de uno en uno
el resto de los minutos de mi vida.
Ahora se lo que no debo saber
y lo que debo repudiar
me tuve enfermo en una cama de cristal,
temeroso a quebrarla y romperme la piel
pero ahora se que todo puede sanar
y bendigo la abstracción de los conceptos
que volaron sobre mi cabeza
buscando un lugar por donde entrar
y escupir las oraciones que antes debí escuchar
y así no errar
en fatalidades compulsivas y maquinadas
de figuras de acción a escala
con ojos brillantes
pero huecas.
Y me voy por el rumbo
fruto de mi cansancio y sangrado esquizofrénico
que elegí ahora y para después;
el ayer fué promiscuo
pero el mañana será peor.
Regálame una verdad de besos
y yo moriré dócil en tus piernas
y tu cuerpo será el mío
mientras no haya ni ropas ni sonidos
más que los nuestros,
y me desmayo
con este hedor en mis narices
pero sabiendo que haré que alguien aspire de mi enfermedad
y quiera morir junto a mi cáncer y tomar de mi sangre
como señal de un amor motorizado y tosco
y reír al correr y callar.
Soy ahora el gobernado por incógnitas y números
pero mañana volveré
y gritaré que ya me he librado
de otro gran peso en mi espalda
de otra gran molestia en el corazón.
Ríe!
que siempre habrá otro momento para llorar.





1 comentario:

el pablo dijo...

Me asomo entre las sábanas
retorcidas y meláncolicas telas
mientras se cubre mi cara de sol
y tengo algo menos para pensar.
Y mecanizo un movimiento de párpados
para fugazmente abrir los ojos
en una semi conciencia madrugadora
pero aún tengo sueño.
Está tan cerca que no lo oigo?
ni lo veo, ni lo siento.
O hay que cerrar el asunto
para asi dormir dulce siempre.
Y los dedos de mis pies claman suelo
pero aún mando yo estos huesos.