Situación 1: el porqué del hambre situacional
Primera parte, el alarido del flaco
Agrísono y atorrante
Avivaz y nada importante
He al flaco queriendo algo hacer
Y entonces
Tomóse el flaco por las patas
Como al sol el horizonte
Y tomóse también de las orejas
Destiladas todas ellas
Estrujadas de la vida
Del hambre atentas
Por comida precavidas
Y una urgencia bienvenida
Urgencia de platos y vasos
Como a la luna la noche espera desnuda
Urgencia apagada en una risa simultanea
Y un cacareo feroz
De entre salivales otros simuladores
Y miróse el flaco, yo lo vi
(Y el también a mí)
Y vióse el flaco vuelto de abajo hasta abajo volviendo
Con un trozo de polvo
Y un vaso de aire
Entre ambas famélicas manos
Como atado al silencio el poeta lagrimisa
Y así el flaco gritó
Y así el flaco murió
-yo soy el que delgado se ve
El que delgado sigue acá
Si, ese, el que delgado acá os grito
-si, y esos gritos eran gritos de flaco-
Yo soy el que delgado vosotros veis
El delgado del cual vosotros os burláis
-si, grotesco flaco y bufón-
Pero hasta ahí delgado
Delgado por malosis
Delgado mas no ganado
Un delgado a la fuerza
-si, y sin fuerza, torpe y moralino-
Un delgado por ley preeminente
Como la ambrosía por nosotros los cínicos es gozada
Como el oprobio entre nosotros y los flacos
Como la norma animal de nosotros
Como el hedonismo suprainstintivo de nosotros
Un delgado, y nada más.
No os sigáis riendo tal los oigo
No os sigáis elevando por mí
No sigáis ahí donde aún pueda verlos
Burlones y malosos
Alegrones y engañosos
Por desarrebozados de moral concebidos
Vástagos del león y el lobo
Altos pero aprecavidos.
Como en las cimas de mis sueños el sol
Vosotros
Todo lo que os dije y más
Alejaos de mí, el delgado
Y virad vuestra lujuriesca mirada hacia donde a nadie valláis a molestar
Y no me preguntéis más
Porque más nada os tengo que decir
Más nada tengo para decir
Más nada que esta flacosis y sus efectos
Más nada que tan sólo esto:
¿Me habéis visto enrollar todo lo que soy?
¡Y es que no hay por ser de otra manera!
Como una cucaracha a la parca
Como a la vida un infeliz
Como gemiciendo a la oscuridad el cobarde
Es que así y tan sólo así puedo verme a veces no tan flaco
¡Es que en mis ojos no encontraréis alguna otra opción!
¡Ay de mí y mis promiscuas fronteras!
Os juro no tengo una flor ni tampoco otra manera
De ver lo que vosotros lujuresco veis
De mirar diferente como mira el flaco
De gozar diferente al flaco
De gozar.
Lo que yo hago es fácil a no aguantar simploso
¡Es sencillísimo!
Tal asá el asunto
Y de por ser tan sólo es,
Si comida no hay sobre mi mesa
¡Y aguantaos las ganas de susurrarme que no hay comida en mi mesa!
¿Qué más voy a hacer
Si no es tener hambre e implacer?
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