lunes, 26 de octubre de 2009

alarido famélico

Situación 1: el porqué del hambre situacional

Primera parte, el alarido del flaco

Agrísono y atorrante

Avivaz y nada importante

He al flaco queriendo algo hacer

Y entonces

Tomóse el flaco por las patas

Como al sol el horizonte

Y tomóse también de las orejas

Destiladas todas ellas

Estrujadas de la vida

Del hambre atentas

Por comida precavidas

Y una urgencia bienvenida

Urgencia de platos y vasos

Como a la luna la noche espera desnuda

Urgencia apagada en una risa simultanea

Y un cacareo feroz

De entre salivales otros simuladores

Y miróse el flaco, yo lo vi

(Y el también a mí)

Y vióse el flaco vuelto de abajo hasta abajo volviendo

Con un trozo de polvo

Y un vaso de aire

Entre ambas famélicas manos

Como atado al silencio el poeta lagrimisa

Y así el flaco gritó

Y así el flaco murió

-yo soy el que delgado se ve

El que delgado sigue acá

Si, ese, el que delgado acá os grito

-si, y esos gritos eran gritos de flaco-

Yo soy el que delgado vosotros veis

El delgado del cual vosotros os burláis

-si, grotesco flaco y bufón-

Pero hasta ahí delgado

Delgado por malosis

Delgado mas no ganado

Un delgado a la fuerza

-si, y sin fuerza, torpe y moralino-

Un delgado por ley preeminente

Como la ambrosía por nosotros los cínicos es gozada

Como el oprobio entre nosotros y los flacos

Como la norma animal de nosotros

Como el hedonismo suprainstintivo de nosotros

Un delgado, y nada más.

No os sigáis riendo tal los oigo

No os sigáis elevando por mí

No sigáis ahí donde aún pueda verlos

Burlones y malosos

Alegrones y engañosos

Por desarrebozados de moral concebidos

Vástagos del león y el lobo

Altos pero aprecavidos.

Como en las cimas de mis sueños el sol

Vosotros

Todo lo que os dije y más

Alejaos de mí, el delgado

Y virad vuestra lujuriesca mirada hacia donde a nadie valláis a molestar

Y no me preguntéis más

Porque más nada os tengo que decir

Más nada tengo para decir

Más nada que esta flacosis y sus efectos

Más nada que tan sólo esto:

¿Me habéis visto enrollar todo lo que soy?

¡Y es que no hay por ser de otra manera!

Como una cucaracha a la parca

Como a la vida un infeliz

Como gemiciendo a la oscuridad el cobarde

Es que así y tan sólo así puedo verme a veces no tan flaco

¡Es que en mis ojos no encontraréis alguna otra opción!

¡Ay de mí y mis promiscuas fronteras!

Os juro no tengo una flor ni tampoco otra manera

De ver lo que vosotros lujuresco veis

De mirar diferente como mira el flaco

De gozar diferente al flaco

De gozar.

Lo que yo hago es fácil a no aguantar simploso

¡Es sencillísimo!

Tal asá el asunto

Y de por ser tan sólo es,

Si comida no hay sobre mi mesa

¡Y aguantaos las ganas de susurrarme que no hay comida en mi mesa!

¿Qué más voy a hacer

Si no es tener hambre e implacer?

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