viernes, 9 de octubre de 2009

Lento advenimiento de futuro goce tardío

“¿No tienes por razón otra que la del placebo escondido entre el motivo dentro de los yugos superiores y tu más inquisidora prestancia? ¿No es acaso tu ánimo tu resentimiento? ¿Crees poder lidiar con el talante informe asido a tus pobres presentimientos? No te creas de presunciones albergado, hay sino estopas de cristal custodiando las puertas arrebatadas bajo tus murallas, sones acobardados por el que de tus no mucho decidores conjuros, ¿o te piensas emotivo en tu oquedad?


Has hecho de tus andanzas una prisa desacomodada; la desatención inadapta el eco que ha de resonar (y no alborotar) cuando por feas huyen las razones de una moralina barata.
La tradicional deficiencia ilusoria abordada por las risueñas comarcas poderosas, de mal poder acomodadas, corroe el ego sole del instinto; te han dicho razona cuando debiste haber, sordo, reído, cometiendo (y acometiendo) la locura, en ese manto, inesperada. El fenecer del sosegador es el halo feroz del inquieto.
Pero eres más bien cualquier entelequia, mas poco inquieto.
Las voces de todos son ahora tus voces.


¿Pudiste albergar bajo tu umbral alguna hiperbórea sensación?
- no, las macabras personas hurtaron anticipadas las calderas vacías de tu cabeza -
- sosegado erial preso del azote eslavista, de las letras letárgicas su temerosa sanción
- no, conoces tan sólo avenidas de no mucha importancia.
_____________’Quizás estés, acaso, entre los entendedores pacientes de mis arias.’
Si has de ser la bestia resistida entre esas presencias retorcidas, depreda. El temor en lo brutal es inerte. No hay falso brutal; los acordes funestos de esos coros empobrecidos son tan sólo miedos bien pronunciados de situaciones que se quisieron ahistoriar. Lo dicho es comportamiento momentáneo, temporal. Contemporáneo a otros yerros de su calaña. No debes ser el efecto de causas podo reproducibles.
¿Fue el sentido afásico en lo inmemorial del camino humano?
Se quiso inhumar al hombre; subhumanizar.
Nosotros saltamos los tajos etéreos de esas espadas sin filo; en esta, nuestra solemnidad abrasada, la cólera corteja el velo del suprahumano.
- no hay por hombre bueno sino el hombre que yació en su humanidad ordenada, inadecuando la norma, recobrando su corporalidad rebatada para respirar en altos aires. Es la muerte del muy humano el primer paso de la felicidad -
___________’Sean estas palabras ininteligibles para el fardo de hombres alicaídos; o más bien huevos de gallina: ni por tener alas mañana han de volar, sean sus plumas flojas verdades en su mundo real – el del desavisado pastor – y sus garras otra cosa que trozos inexpresivos, no poco inútiles, arrastra-heces.’


Han de ser tus golpes instintivos todos tus más bellos acordes de agraciada música lasciva. Es el maquinal arrastre corpóreo el que te agarra, y la opresión decadente del pueblo la que te socorre, pero, ¿quieres ser socorrido?
¿Quieres realmente palpar la manoseada salvación de la muchedumbre? La podredumbre del alma.
¿Quieres sollozar en la vasija que los falsos reyes han esculpido en sus escuelas? Son vasijas sucias y pestilentes, arrojadoras de fealdad, impensables, saciadas con sudor quimérico de cabecillas terrenales que buscan saldar sus (todos malos) cometidos con un rezo al cielo; inmunda cuba de líquidos refutables y nada confiables. El falso confesionario de una premisa fantaseada. La flatulencia del ajetreo del gentío acudió, y aún asiste, a la aurora del miedo atemporal; la vaguedad del indolente es la permanencia de la ridiculez. Sea todavía el temor eterno, la fiebre cólume del asotanado, el rigor absoluto de la mayor parte del consenso humano, cuando es por multitud la declaración de un actuar espontáneo. No es ahora “prolijo” sortear la norma nevada, es aún inaceptable acomodar el cuerpo robado al cuerpo sabio e instintivo… ¿no es ahora?
¿Quieres ser otra fatua joya en sus coronas? – ¿no es ahora? –
¿Quieres… [suficiente] ”

Gabriel, desatendida locución. Fragmento, 2006.
- a Pablo Gonzáles - aunque abandonaste el auditorio arrancando por ella - ahora vivo.

No hay comentarios: